jueves 28 de enero de 2010

Martes 27 de Enero del 2010


A diez minutos del final del día y a veinticuatro horas de la única fecha que me produce inquietud, vuelvo a estar aquí sentado, frente a esta pantalla en blanco intentando expresar esas pequeñas cosas que van pasando por mi vida, esas cosas que me suceden mientras espero que suceda algo, algo que por fin le dé sentido a todo. Últimamente, como cada año por estas fechas, estoy en la tesitura de no querer acordarme del día, de intentar omitir por todos los medios que llegue mi cumpleaños; mirando atrás en el tiempo es increíble cómo han ido cambiando las cosas, como he ido cambiando de forma de pensar y de verme a mí mismo, recordando tiempos mejores, esperaba ansioso la llegada de mi natalicio, incluso me regodeaba imaginando como sería una simple cena o una reunión de amigos y familiares para conmemorar tan señalo día; hoy por hoy, hasta pagaría por saltarme la fecha, pagaría por ser borrada de los calendarios, con el simple afán de evitar el paso del tiempo, que sin duda es cruel e inexorable, se que uno de mis millones de defectos es no saber hacerme entender con lo que pienso, sé que muchos de los que leáis estas líneas no entenderéis nada de lo que en ellas pretendo reflejar, pero así soy yo, luchador de la vida a sabiendas que la perderé.

Como bien escribo en su día Calderón de la Barca, no hay mejor explicación para una vida de sueños y para estos sueños de vida…

“Es verdad; pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos;
y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
de estas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.”

No sé si con esta pequeña pincelada de una de las obras teatrales que mas me gustan, pude dejar claro lo que en algún momento me pasa por la cabeza o como me siento; la verdad es que desde algunos años siento mi vida igual que Segismundo, nada le parece real hasta el punto de confundir la vida con los sueños, en mi caso algo difiero, para mi aquello que viví en tiempos mejores ahora los veo como sueños.

Este año al igual que otros pasados, en el día de mi cumpleaños no habrá velas, no habrá pastel donde ponerlas, pero en mi corazón, en mi interior soplare otra vez, aquellas del dos mil uno, y otra vez, el deseo que este año será el que marque la diferencia, será este año en el que deje de soñar para poder vivir la felicidad.

Gracias Elena por la foto que he puesto al lado de la obra de Calderón, me ayuda a definir mejor lo que a mi entender es un sueño.

martes 19 de enero de 2010

UNA ACLARACION SIN NECESIDAD

Martes 19 de Enero del 2010


Hoy es creo recordar la primera vez que escribo en este blog siendo aun de día, me resulta extraño no estar en mi casa, frente al portátil, con la única compañía de la televisión, un cenicero y el paquete de tabaco; pero tengo la necesidad personal de plasmar en este trocito de ciber espacio, en el último territorio libre que nos queda algo que me ha estado inquietando este último fin de semana. Sé que no me tengo que justificar ante nadie, ni darle explicaciones de mis actos a ninguno, pero creo que llego el momento de contar la historia desde mi lado del cristal.

En esta maravillosa isla donde resido, y no lo digo con acritud, si no con todo mi agradecimiento como ya escribí en alguna otra ocasión; en fin, por cuestiones del destino me toca vivir aquí, hay una tendencia a que todo el mundo sepa de la vida de los demás, hay una parte de esta sociedad que necesita saber vida y milagros de sus convecinos, supongo que así es mucho más fácil etiquetar actitudes o vidas ajenas. A mi particularmente siempre me dio igual lo que pensaran los demás o las etiquetas que me colgasen, pero reconozco que no todo el mundo es como soy yo, que hay personas que si les importan esas etiquetas y hasta son capaces de cambiar su forma de ser o su forma de vivir (al menos públicamente) con tal de no ser comidilla de esa sociedad marujista; y con esta puntualización voy a lo que me hace escribir estas líneas, a mis oídos a llegado el rumor de las marujistas y la duda de si soy o no soy el novio de Mari, pues mi respuesta es que no, no lo soy, tan solo somos amigos, por mi parte es mi mejor amiga, con la cual comparto muchas cosas buenas, y con la cual he tenido la fortuna de poder ser yo mismo, de expresarme libremente sin miedo a ser juzgado, si no todo lo contrario hay momentos en los que me siento comprendido y eso para mí es importante. Nooooooo! Señoras y señores marujistas, en estos momentos y desde el instante en que me separe no tengo pareja, no encontré esa persona que llenase mi vida o pudiera sustituir a la mujer que un día deje escapar; espero que con esto, que no tenía ninguna necesidad de aclarar al menos por mi parte, queden mas tranquilas algunas conciencias y se callen algunas lenguas, aunque pensándolo mejor, se que esa parte de la sociedad inventara o tergiversará cualquier otra cosa para poder seguir hablando vipéreamente de la vida de los demás. Siempre habla quien mas tiene que callar, pero supongo que eso pasa en todas partes donde la mentalidad es pueblerina; como dice mi madre “pueblo chico infierno grande”…

lunes 4 de enero de 2010

Lunes 4 de Enero 2010


Ya se acerca la noche más mágica del año, la noche en la que todos desearíamos volver a ser niños y así creer en la magia de unos seres que por ser buenos nos recompensan con regalos; aun recuerdo aquellas noches de reyes junto a mi hermana, preparando un cuenco de agua para los camellos, con algo de paja y algún refrigerio para sus majestades los magos; el latir de mi corazón al meterme en la cama esperanzado y ansioso por el correr de la noche; rememoro los intentos por no dormir para poder ver como se colaban en casa para dejar los regalos bajo el árbol, intentos fallidos puesto que siempre sucumbía al cansancio y solo me despertaba al susurro de mi hermana a la mañana siguiente. Que buenos momentos aquellos, que aunque no recibiera lo que pedía siempre era una alegría ver los regalos bajo el árbol, era más la satisfacción de saber que de uno no se habían olvidado y pese a lo que yo mismo creyese había sido lo suficientemente bueno como para no recibir carbón. Todo aquello con el tiempo lo dejamos a un lado, empezamos a ser mayores a no tener tiempo para la fantasía, olvidamos que lo importante es creer en la magia y un buen día ya no escribimos la carta a los reyes magos; pues bien, yo hoy quiero retomar aquella costumbre, quiero escribir mi carta, quiero volver a creer en la magia de una noche en la que todo es posible si de verdad creemos o quizás solo sea un delirio de una mente ya inestable, no sé lo que es pero tengo la necesidad de hacerlo.

Queridos Melchor, Gaspar y Baltasar:

Este año no fue del todo bueno, se que la culpa es mía, que en alguna ocasión perdí los papeles y que no me comporte como tendría que haberlo hecho dentro de una correcta forma de ser, no tengo disculpas frente a los momentos de mala educación o de mal rollo que hubo, no hay forma de defender ciertas actitudes que tome en momentos determinados y mucho menos si con esas actitudes uno termina agrediendo a los demás; pero pido perdón de corazón por todos y cada uno de esos momentos, y que sepáis que no hay día que no me arrepienta de todas esas cosas. Por ello os pido que en este año me traigáis, más paciencia, me regaléis un toque de reflexión antes de actuar y algo más de fe para afrontar todo el año.

No me quiero olvidarme de los míos, y para ellos les pido que sigan como hasta ahora, llenos de amor, de vida y si puede ser de algo más de dinerillo que no les vendría mal; pero ante todo que sigan siendo como son, que ya saben ellos que son fantásticos que gracias a ellos uno sigue teniendo ganas de seguir adelante.



Bueno supongo que algo de todo esto me traerán, que afrontare este año, esta nueva década con algo más de fe en todo y esperanzado en un cambio a mejor, que ya toca. Y para ti, que ni sé si lees esto te deseo lo mejor, que bajo tu árbol encuentres todo lo que has deseado que los reyes no se olviden de ti; y mira bien bajo ese árbol, en un rinconcito hay un beso de mi parte y un deseo que nunca te olvides de mi…

Feliz noche de reyes para todos…

viernes 1 de enero de 2010

Viernes 1 de Enero del 2010


Lo primero es felicitar a todos los lectores el año nuevo, desearos que en esta nueva década realicéis todos los buenos sueños que tengáis y que nada os salga mal.

La verdad que cada fin de año es igual, al menos para mí; después de las uvas, del brindis, de los correspondientes besos con la familia y poner cara de esperar un repentino cambio vital, minutos después, todo sigue en su sitio y marchando de la misma forma. Aunque para ser sincero algo fue distinto a todos los años, no hubo ropa interior roja, ni anillo de oro en la copa, ni un simple deseo al llevarme la copa a los labios con el primer brindis; con ropa de andar por casa y con la única ilusión de estar con los que de verdad me quieren incondicionalmente, después, bueno lo de después casi que fue un arrebato, mi primera intención fue quedarme en casa (la verdad es que no me encontraba del todo bien) pero dejando mi mal estar físico a un lado, me vestí con mi color favorito, ¿Por qué me gustara tanto ir de negro?, Salí como he mencionado antes por mero arrebato, ilusionado por reencontrarme con sentimientos o situaciones de antaño, pero nada más lejos de la realidad, después de la segunda copa, solo en la barra del bar caí en la cuenta que todo el que pasaba por mi lado miraba percatándose de mi soledad; en cualquier otro momento, en cualquier otra fecha que un tipo este solo en la barra de un bar ni se nota, pero una noche como la de ayer, la primera noche del año, eso se nota, esperando que me pregunto, quizás esperando el milagro de la navidad, que por alguna extraña razón nuestros pensamientos se hubieran cruzado en el firmamento y hubieran corrido a juntarse en aquel bar, los dos frente por frente celebrando no solo la primera marcha del año, sino también el deseo unisonó de pasarlo juntos; pero nada de eso sucedió, nada sucede como yo imagino, nada pasa cuando lo sueño con tanto ahincó, y allí estaba yo, en la barra, aguantando un vaso viendo a la gente pasar. Quizás este año si sea diferente, quizás esta sea la década del cambio, quizás el empezar con luna llena, con viento del norte y con la mente despejada, haga que las cosas cambien, que por fin esta nao de mi vida llegue a buen puerto, quizás ese sea mi deseo, mi brindis, mi propósito de año nuevo y con ello que alguien se dé cuenta que ni soy tan malo, que tampoco soy tan feo y que luche, porque vale la pena tenerme a su lado.


Pero al igual que un barco varado en la arena, comido por el oxido, pierde su escaso tiempo soñando con navegar; a sabiendas que sin un buen capitán jamás va volver a la mar. Así son mis sueños, así mis esperanzas y así seguirán siendo mis venideros días; varado, en la barra de un bar esperando que mis deseos alguien los escuche en la inmensidad de la soledad…

Feliz primer día de este año que da comienzo a una nueva década, donde todo es posible si os atrevéis a soñar.

domingo 20 de diciembre de 2009

Como prometí la última vez que plasme algo en este blog, cuelgo la segunda parte de un poema, escrito ya hace tiempo pero que sigue en vigencia como el primer día que lo escribí, no sin antes exponer una pequeña entrada que me viene que ni pintada en las fechas que nos encontramos; ahora corren unos preciosos días en los que todos tenemos grandes sentimientos que afloran al murmuro de canticos navideños, deseos que todos nos planteamos para el final y para el comienzo del año. A todos nos pasa, vemos esas idílicas películas de las navidades blancas donde todo es posible y donde al final triunfa la felicidad; pues bien, yo me atrevo a decir, ¡que una mierda!, que todas esas bobadas de las que esas canciones nos cuentan, o esas películas empalagosas nos narran y hasta esos estúpidos libros que nos mandan un mensaje, todo eso no son más que patrañas, estupideces que no se sabe bien porque en estas tan señaladas fechas sean más que inevitables a nuestro alrededor, son estos días extraños en los que intentamos más que en ninguna otra fecha conseguir esos sueños anhelados durante todo el resto del año, hacemos hincapié y reiteramos esos deseos, llegamos a creernos que si luchamos, si somos nosotros mismos, si demostramos que no somos malas personas ese deseo de ser felices al final se cumplirá; pero yo digo,! qué una mierda!, da igual lo que luches, lo bueno que seas o por mucha personalidad autóctona de ti mismo que tengas, no vas a conseguir que se cumpla el sueño.


Yo soy de los que lloraron y se emocionaron con la película “que bello es vivir”, me creí que daba igual ser sordo de un oído, ser feo y desgarbado o ser pobre, lo importante es amar y ayudar a los demás, porque eso al final te recompensara con el amor incondicional; fui también de los que al final de ver “cuento de navidad” tenía muy claro que siendo tacaño, huraño y déspota, al final uno termina solo y triste; el mensaje nos quedo bien grabado desde pequeños (o al menos a mi), pero el mensaje miente, uno al final termina solo, sentado frente a la pantalla del ordenador escribiendo lo mal que se vive cuando no es amado, lo duro que es dormirse cada día pidiendo en su interior que mañana se produzca el milagro, recibir un mensaje en el móvil, un email al abrir el correo o una simple nota bajo la puerta; pero los días se han ido sucediendo uno tras otro, los meses se van acumulando consumiendo estación tras estación y al final, al final las navidades se van repitiendo en la soledad frente al ordenador aquí sentado, deseando que al despertar se produzca el milagro; “paparruchas”…

Lo único que saco en claro de todo esto, es que un tipo como yo, un individuo feo, gordo, calvo y con una peculiar forma de ser no se le cumplen los sueños; dicen que la vida es de los audaces y que la felicidad es para el que la persigue y lucha por ella, pues a mí ya no me quedan ganas de luchar e ir detrás de humo, me conformo con ser feliz con los míos, mis padres, mis hermanas, mis sobrinos, mis cuñados y unos pocos amigos; pero para llenar la otra mitad de mi alma, para eso como canta Lucia Galán “inventare amores de cristal”…

Ando a paso corto, arrastrando mis pies

sin un destino fijo
sin saber muy bien que camino sigo,
pensando en aquello que me contó mi amigo
¡en amor! En sentirse querido
en ese sentimiento que todo lo inunda
y que a todos alimenta,
les llena de alegría dando sentido a sus vidas;
en eso que todos necesitamos
pero que a mi se me hace complicado.
Siendo yo mismo, todo dándolo
siempre termino rechazado.
Ahora mirando atrás en mí camino
veo que nadie por mi a sentido un amor desenfrenado,
no pido un sentimiento desmesurado
tan solo desearía lo que todos tienen y llena sus vidas
alguien que me quiera y me quite esta apatía.
Una persona que me quite esta idea
que cambie la pregunta que tanto me ronda,
¿y a mi porque nadie me quiere?
¿por qué por mi nadie siente?
no paso de ser mas que un buena amigo
el que sabe escuchar a las mujeres,
el que en silencio ama y padece,
el que se arma de paciencia hasta agotarla
lanzándose al temor, enfrentándose
al fracaso exponiendo su amor;
para después caer en el abismo
en un pozo lleno de desesperación;
callo mi corazón con una caricia
unas simples palabras y un beso en mi mejilla,
acompañado de una daga envenenada
que atravesó mi alma hasta secarla;
¡que solo soy un buen amigo! ¡el mejor que a tenido!
y se supone que eso me a de consolar
que a de ser suficiente puesto que no hay
cosa más grande que una buena amistad.
Pero si eso es verdad, si eso a de darme felicidad
¿por qué arrastro mis pies al andar?
será porque no es amor esa amistad
solo es una excusa, una forma de no dañar.
Y seguiré caminando, seguiré escondiéndome
intentando que nadie se percate al verme caminar
pero cada día las mismas preguntas
a mi cabeza volverán
¿Por qué a mi nadie me quiere?
¿Por qué su amor me a de negar?

Os deseo a todos unas felices fiestas y que el próximo año os depare felicidad y amor; esto lo deseo de corazón, lo mejor y más barato que tenemos son los sueños, que eso no os lo quite nunca nadie. A pesar de mi negativa a seguir soñando, a ilusionarme y a creer en los pequeños milagros, deseo que algún día cambie y vuelva a soñar.


Quiero terminar esta entrada con un pequeño homenaje a un gran actor Robin Williams en su película “el hombre bicentenario”, se la recomiendo a todo el que quiera ver una buena película.

“Uno se alegra de ser útil”…

sábado 5 de diciembre de 2009

Viernes 4 de Diciembre del 2009


Tengo que agradecer a todos aquellos que se molestan en perder un poco de su tiempo en entrar en este blog y leer mis pensamientos, a todos los amigos, conocidos y anónimos que me brindáis con un poquito de vuestro impagable tiempo gracias; cuando comencé a escribir en el blog nunca imagine que nadie pudiera llegar a leerlo y muchos menos que gustase lo que pienso y siento aquí plasmado. No lo hice por regodearme en mi propio dolor, todo lo contrario, lo comencé con el afán de mejorar día a día, de ir dejando a un lado el lastre de mi infelicidad y de mi mala suerte frente a las relaciones interpersonales, prometí o mejor dicho me prometí a mi mismo escribir cada día, pero las cosas nunca son como uno desea o piensa en un principio, como algunos me habéis ido preguntando a lo largo de estos meses y sobre todo de este último mes, no deje de escribir porque haya encontrado la felicidad, lamentablemente no es así, simplemente deje de hacerlo porque no me sentía con muchas ganas, muchos otros me han ido dejando su parecer en mi correo o incluso en este blog, el parecer de algunos (que todo es respetable) y así me lo hicieron saber, es que me regodee en demasía en mi dolor, he llegado a plasmar tanto lo que siento y lo que me ronda por la cabeza que en cierto modo se me olvido escribir partes de mi propia vida, partes importantes de esa vida que si soy sincero con migo mismo, es lo que me hace despertar cada día y seguir adelante; porque no todo es dolor en mi existencia, hay momentos en que podría decir que rozo la sensación de felicidad.

Quiero por lo tanto retomar en cierto modo este blog, no prometo que sea a diario, pero si no abandonar lo que tanto me llena y me hace ser yo mismo, espero que algún día pueda plasmar en esta misma página que soy y siento lo que la definición bien define la palabra felicidad…

“La felicidad es un estado de ánimo caracterizado por dotar a la personalidad de quien la posee de un enfoque del medio positivo. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría”

En estos momentos, por mucho que lo intento sigo sintiendo lo que en su día me empujo a escribir en este blog, como en otras ocasiones deje una pincelada de mi humilde arte, de escribir con el corazón, espero que guste o que al menos alguien me entienda; gracias a los que me leéis, amigos. Conocidos y anónimos, que algún día me gustaría saber quiénes sois y así poder agradeceros vuestro tiempo y palabras…

¿y porque a mi nadie me quiere?
Voy arrastrando los pies al caminar
con las manos escondidas en los bolsillos,
la chaqueta abrochada hasta el último botón,
y con el cuello encogido
en un intento de pasar desapercibido,
la mirada oculta tras los cristales de mis gafas,
mirando de soslayo
a todo aquel que sale a mi paso.
Camino agazapado, refugiado
casi escondido en una pared que esta a mi lado
¡ojala ese refugio siempre lo tuviera!
¡vendita suerte si yo desapareciera!
es el pensamiento que me aborda
una idea que me ronda
justo antes de cruzar esta acera.
Mirando a un lado y a otro doy el primer paso
pisando temeroso el negro asfalto,
no es el temor del desenfreno de la circulación,
tan solo es el pavor
de abandonar mi rincón,
cruzo rápido, casi a saltos
pasando apenas de puntillas
sin hacer ruido, así nadie se fija.
Ya me encuentro al otro lado
arrastrando mis pies y encogiéndome
a ver si así me puedo esconder.
En mi camino se cruza un amigo
me saluda alterado y muy alborotado,
un brillo de alegría regala su mirada
estrecha mi mano, abraza mi torso
dando en la espalda dos fuertes palmadas.
¡Amigo mió! Alegra esa cara
tengo grandes nuevas, una buena noticia
encontré lo que todos buscamos
parece mentira pero es cierto
existe eso que anhelamos.
¡tranquilo! Ve algo más despacio
¿Qué es eso tan hermoso que has encontrado?
Es el motor de la vida, el alimento de las sonrisas
lo que a todos nos impulsa a despertar cada día,
es el amor correspondido
es que alguien te mire y te diga
que hoy, mañana y siempre estará contigo.
Eso es lo que encontré, es lo que me da esta alegría.
¿de amor hablas? ¿te has creído esa mentira?
Esa con la que todo el mundo
pretende dar sentido a sus vidas,
vana ilusión llena de adulteradas fantasías.
Por acelerar tu respiración, por una arritmia
al latir de tu corazón
ya piensas que es amor,
pues yo pienso que lo tuyo se cura,
que es más bien una enfermedad
un contagio, un virus mental;
perdona mi ironía, perdóname mi sarcasmo
no pretendía herirte con mis comentarios;
sigue tu camino, corre al lado de tu amada
llega allí donde ella te espera
abrázala y susúrrale lo mucho que la deseas.
Y no te olvides nunca de decirle cada día
que la quieres, que te llena de alegría
que tú sin ella no existirías.
Y después de marchar mí amigo
he seguido andando, mis pies arrastrando
y he intentado volver a pasar desapercibido,
después de su encuentro
ahora mas que nunca metido en mi mismo.

Quizás otro día cuelgue la segunda parte de este poema, quizás otro día las cosas ya no sean tan negras… dudo que para mí, después de tanto tiempo cambien, encuentre aquello que para muchos es el motor de sus vidas, ya que hoy me recordaron que el reloj biológico nunca deja de marcar el tiempo que hemos de vivir; y como en alguna ocasión me han recordado cada cosa tiene su tiempo.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Miércoles 4 de Noviembre del 2009


Mi cabeza está hoy igual que el tiempo, llena de nubes, con viento y pronosticando mal tiempo; quizás solo sean estas fechas en que los días se hacen cada vez más cortos o simplemente que es ahora cuando más se acentúa la crisis, sea como fuere, el caso es que no estoy en mi momento más lucido. Las noches se me hacen eternas, sobre todo en aquellas que duermo, ya que mis pesadillas han vuelto con más énfasis que antes. Dieronme una tregua en la que ya casi ni me acordaba de ellas, pero cual agua de mayo han regresado más virulentas que un resfriado en pleno invierno, hacen que hasta me plantee el dormirme y cuando lo hago vencido por el cansancio apenas puedo descansar, me despierto irritado, mal humorado y con el cuerpo dolorido, arrastrando el resto del día mi semblante como alma en pena.

Para colmo no va saliendo nada como yo quisiera (y esta vez no me refiero a mis sueños), me refiero a lo cotidiano, a esas pequeñas cosas que a mí me llenan y me ayudan a afrontar el reto de levantarme por la mañanas; soy un autómata que al repiquetear de una campana se pone en marcha, sin expresar ni un simple gesto o sentimiento por lo que va a hacer, para lo que está programado; porque es así como me veo, cual autómata programado para pasar por la vida, o al menos estos días de viento y nubes. Me planteo el enfocar el camino, retomar algunas cosas del pasado que antes me ilusionaban o emprender otras nuevas; salir algún día con la cámara aplicando aquello que intento aprender con ese pequeño curso que me baje, que a todos los que puedo recomiendo pero que yo mismo soy incapaz de practicar; ¡joder! Veo a los demás que están llenos de ilusiones, de cosas que hacer con su tiempo libre, de risas y alegrías, y después me miro yo, que cada día me cuesta más sonreír. Antes miraba en mi interior y veía o vislumbraba la posible causa de todo esto, hoy por hoy siendo sincero no se que ver ni lo que veo. Con todo esto no le estoy echando la culpa a nadie, se perfectamente que el culpable soy yo, tendría que ser más coherente con mis pensamientos y con aquellas metas que un día me plantee, retomar las riendas de todo aquello y volver a luchar por lo que un día me daba las fuerzas para saltar de la cama y afrontar el día a día con una sonrisa; pero la crisis afecta hasta los sueños y las metas que nos planteamos, no me canso de escuchar a la gente decir, que no son días de emprender nada, son días de guardar la ropa aunque solo sea una camiseta y unas chanclas, porque la tormenta de la crisis no a echo más que empezar, no es el momento, ahora no se puede, ¡hay que esperar!. Pero ya estoy cansado de esperar, ya son muchos años esperando para todo, y al final, al final todo sigue igual; quizás solo sea eso, que me canse y ahora me dejo llevar por las circunstancias, por el momento, por esta mierda de crisis vital, me amolde a lo que tengo y deje de luchar, de plantearme metas o esperanzas para cada mañana, sentándome en un rincón de mi propia existencia a la espera del repiqueteo de esa maldita campana.

Me hago gracia, porque en estos días, rememoro otros pasados mirando fotografías de un joven lleno de ilusiones y metas, un chaval el cual parecía comerse el mundo, un niñato que se jactaba de no hundirse por nada; ¿Dónde se quedo? ¿En qué momento sucumbió por las batallas del día a día? ¿Dónde estás ahora que te necesito?, pero nada, de aquel inconformista lleno de respuestas para todo, dando lecciones de cómo enfrentarse a los problemas, no queda nada; pase de un joven prometedor o un mediocre e insulso personaje conformista con lo que tiene, un mero espectador de mi propia vida lleno de excusas para no luchar por lo que quiere, o mejor dicho, que ya no sabe cómo luchar.

No quiero terminar sin escribir un chiste que escuche a un personaje de una muy buena película(al menos a mí me lo pareció) ese personaje me va que ni pintado, el chiste dice así:


“un hombre muy afligido va al psicólogo en busca de ayuda, -hola doctor, necesito de su ayuda ya, he probado con todo he ido a los mejores medico para que me ayuden con mi tristeza, pero nadie ha podido hacer nada-. El psicólogo que le mira y le dice –está usted de suerte, hoy a llegado el gran circo a la ciudad y en él trabaja el mejor payaso del mundo, dicen que ese hombre es increíble y que hace llorar a todo el mundo de risa, todos salen encantados después de verle-. El hombre afligido le mira y le responde,-vera doctor es que yo soy el payaso del circo-.”

Como siempre digo, esto tan solo son mis pensamientos, que al igual que el tiempo pasaran y vendrán días más despejados, mas soleados y llenos de vitalidad…