Domingo 9 de Mayo del 2010
Siempre pensé que a todos nos gustaría ser una mosca en la pared para poder ver en primera persona las vidas de los demás, quizás no de todo el mundo, pero si de algunos a los que conocemos, no por ser cotillas, si no por conocerlos un poco mas, conocer de verdad a esas personas que se encuentran en nuestros círculos, esos a los que queremos; ¿ser esa mosca nos ayudaría a quererles mas? O a lo mejor nos ayudaría comprenderles un poquito mejor..
Uno quizás puede esperar toda una vida a que suceda algo; regresar a casa y antes de abrir la puerta quedarse mirando al suelo, anhelando que al cruzar el umbral encontrar una simple nota bajo este, como un estúpido día tras día la decepción se plasma en el rostro al comprobar que eso, que esas cosas tan solo suceden en las películas, pero aun así, una sonrisa socarrona se vislumbra en sus labios; despojarse de todo lo que ha ido cargando en su día rutinario, llaves, tabaco, chaqueta; en fin, ir descargándose del peso de cada día, como si con ello pudiera soltar el lastre y el sopor de un día como el anterior. Preparar la escasa cena que uno solo a de comer frente al televisor, único amigo sonoro que le acompañara en esas noches solitarias y vacías de sentimientos compartidos. Fregar los escasos utensilios utilizados en esa solitaria noche, mirando por la ventana e imaginando como sería una discusión o un enfado porque otra vez le toco lavar los platos, un encantador desacuerdo con esa persona que sentada en el sofá frente al televisor le espera sonriente; pero el plato ya está limpio, los cubiertos secos y tan solo una copa de vino le espera frente a la tele.
Y la misma pregunta ronda su cabeza noche tras noche, ¿Cuánto puede uno esperar a que cambien las cosas?, pregunta sin respuesta, sin solución, pregunta que se va perdiendo en la soledad de las noches vacías de sentimientos. Noches y días iguales una a otras, con tan solo una diferencia, que hoy, en estos tiempos, ya no tan solo es un televisor que le hace compañía, hoy ya hay una ventana al mundo, donde noche tras noche, espera ensimismado a que suceda algo; al principio hasta era algo emocionante, quizás por novedad o quizás, por ilusionarse al igual que cuando cruza el umbral de su casa a sabiendas que no encontrara nota alguna, ahora con la ventana encendida, conectado al mundo, espera mientras cena a que un pequeño sonido salga de ella, una pequeña señal auditiva que le avisa de la llegada de un mensaje; cena con un ojo en la pantalla y otro en el televisor, pero con todos los sentidos puesto en ese pequeño sonido, esperanzado que en algún momento llegaran esas líneas, ilusionado por ese email van pasando los minutos; terminar de cenar, lavar rápido el escaso menaje empleado, ya sin reparar en la ventana, sin apenas prestar atención a todo aquello que sale de la caja tonta, sentado frente al monitor del ordenador que descansa sobre la mesa el mira por encima de la pantalla mientras hace zapin, pero raudo y veloces los ojos se clavan en el monitor al escuchar el inconfundible sonido de una nueva entra en el Messenger, desilusionado una idea le viene a la cabeza al comprobar que no es quien espera, pero borra rápido esa idea cual borrador en la pizarra intentando solo pensar en esas líneas, en ese email que no llega, se concentra, intenta solo pensar en ello, visualizar cada una de las palabras que podrían estar escritas en ese tan ansiado mensaje; técnicas de visualización que un día leyó en algún sitio, una técnica que promete resultados si de verdad visualiza eso que tanto anhela. Una pobre solución para unos pobres desgraciados que se agarrarían a un clavo ardiendo para no dejar de soñar; pero aun a sabiendas que es una técnica absurda de seudo psicólogos de postín, el, cada noche sigue visualizando e imaginando esas líneas que comprenden ese email que nunca llega.
Día tras día, noche tras noches, son los mismos rituales, la misma esperanza al abrir la puerta o al encender el ordenador, al escuchar es tintineo de una nueva entra en el Messenger, y la misma idea que le ronda por su cabeza, esa visualización que jamás se producirá; termina la noche aunque él no quiera, toca despedirse y cerrar sesión, toca ir apagando luces y meterse en la cama, vacía y fría, un dormitorio al cual no le apetece nada meterse; una estancia que conoció tiempos mejores y ahora llena de sueños absurdos de romance, pasión y de esperanza igual que ese email que nunca llega; por mucho que dilate en el tiempo, finalmente sucumbe al sueño, noches de entrecortado descanso, despertando en mitad del reposo, roto por pesadillas de una vida a la cual se niega a enfrentarse, una vida vacía y solitaria, oscura de sentimientos no correspondidos. Y como siempre, noches que terminan al alba, al despuntar el sol el ya despierto sudoroso, con los ojos húmedos por una congoja que se niega a salir, un sentimiento de rabia auto retenida, haciendo un verdadero esfuerzo, aun estando en soledad, por no dejar escapar esas emociones que descansan en su interior; negose como cada despertar a admitirse a si mismo los penares de su vida, frente al espejo lava su cara, su dientes y con la ducha matutina intenta borrar todo lo acontecido en brazos de Morfeo, y antes de partir un último vistazo al espejo, con una falsa sonrisa en su rostro se dice a si mismo que será un nuevo día, un día especial y bonito, será el día, ese día que cambiara el resto de sus días, una nueva mentira, el mismo engaño que hace llenar esos días y noches de soledad.
lunes, 10 de mayo de 2010
martes, 20 de abril de 2010
Martes 20 de Abril del 2010
La definición de “integración” es bien clara y explícita:
las respuestas del individuo a los
requerimientos del medio y de la
interacción entre ambos. Es un proceso
dinámico y a la vez, el producto o
resultado de este proceso. Algunos
autores prefieren denominar a este
proceso como asimilación, para
referirse a la adaptación de los
individuos a una determinada jerarquía
de normas sociales.”
Estamos viviendo un momento arduo delicado, para muchos de nosotros es algo que ni nos plantearíamos si fuera a la inversa, con esto quiero decir, que si nos encontrásemos en un país musulmán no tendríamos derecho a queja alguna sobre nuestra forma de vestir; allí, en aquellas tierras uno se amolda a su forma de vivir puesto que no hay otra opción, aquí, en nuestro país, en nuestra tierra somos temerosos de ofender o maltratar a todos los extranjeros que vienen, dejando de lado nuestras propias costumbres o incluso de instaurando normas especiales para ellos; mi forma de ver este asunto es bien sencillo, nuestros colegios, laicos, tienen normas, las cuales hay que respetar y acatar, pero no son normas para los españoles o para los católicos únicamente, son normas para todo el mundo independientemente de la religión que procesen, a mi entender no cabe la posibilidad de revisión en estas normas, ya que sino en un periodo de tiempo veremos niños, jóvenes o adolescentes en nuestros centros de estudio con gorras, boinas o incluso abra quien opte por ponerse un saco en lo alto de la cabeza puesto que su ideología le exige tal acto. Basta ya! De agachar la cabeza, de cambiar nuestra forma de vida, de adaptar nuestras normas a ellos, este es un país que acogió a todo el que quiso venir a trabajar y optar por una vida mejor, pero es un bello país con sus costumbres, sus tradiciones, sus normas democráticas, y a quien no le gusten tiene la opción de irse, el mundo está lleno de países religiosamente gobernados donde no es necesario sacarse el pañuelo de la cabeza para ir al colegio; aquí, en España, en esta inmensa nación, el pañuelo lo portamos en el bolsillo y cada uno en su casa practica lo que quiere, así vivimos y así queremos seguir viviendo. Ya uno está cansado de ver como en los medios de comunicación hacen melodramas de estas noticias, ya me canso de ver como estas personas manipulan a estos medios apelando a la democracia, a la igualdad de derechos, a un montón de pamplinas para su propio beneficio; y sobre todo arto de la demagogia barata de esos dirigentes religiosos que en pos de la libertad de religión, de la libertad de libre expresión, siempre tienen la palabra racismo entre sus labios, jamás les vi condenar ni un solo atentado islamista, nunca vi una manifestación por nuestras calles donde todos estos individuos espontáneamente salga a condenar a todos los terroristas islámicos; pero cuando se trata de un pañuelo, de un acto tan atroz por parte de una de nuestras instituciones escolares, entonces se vuelcan en los medios de comunicación y exigen que se les respete. El respeto señores míos, comienza respetando y acatando normas impuesto por el bien de una sociedad laica y multicultural, pero claro para saber algo así hay que leer algo más que un libro religioso…
Esta es mi humilde opinión, con esto ejerzo el derecho a la libertad de expresión, que en este gran país afortunadamente somos libres de actos, palabras y pensamientos, cosa que en otras partes del mundo no pueden decir lo mismo.
La definición de “integración” es bien clara y explícita:
“La integración es un fenómeno complejo,
sin definición unívoca, que se produce
como consecuencia de la adaptación de las respuestas del individuo a los
requerimientos del medio y de la
interacción entre ambos. Es un proceso
dinámico y a la vez, el producto o
resultado de este proceso. Algunos
autores prefieren denominar a este
proceso como asimilación, para
referirse a la adaptación de los
individuos a una determinada jerarquía
de normas sociales.”
Estamos viviendo un momento arduo delicado, para muchos de nosotros es algo que ni nos plantearíamos si fuera a la inversa, con esto quiero decir, que si nos encontrásemos en un país musulmán no tendríamos derecho a queja alguna sobre nuestra forma de vestir; allí, en aquellas tierras uno se amolda a su forma de vivir puesto que no hay otra opción, aquí, en nuestro país, en nuestra tierra somos temerosos de ofender o maltratar a todos los extranjeros que vienen, dejando de lado nuestras propias costumbres o incluso de instaurando normas especiales para ellos; mi forma de ver este asunto es bien sencillo, nuestros colegios, laicos, tienen normas, las cuales hay que respetar y acatar, pero no son normas para los españoles o para los católicos únicamente, son normas para todo el mundo independientemente de la religión que procesen, a mi entender no cabe la posibilidad de revisión en estas normas, ya que sino en un periodo de tiempo veremos niños, jóvenes o adolescentes en nuestros centros de estudio con gorras, boinas o incluso abra quien opte por ponerse un saco en lo alto de la cabeza puesto que su ideología le exige tal acto. Basta ya! De agachar la cabeza, de cambiar nuestra forma de vida, de adaptar nuestras normas a ellos, este es un país que acogió a todo el que quiso venir a trabajar y optar por una vida mejor, pero es un bello país con sus costumbres, sus tradiciones, sus normas democráticas, y a quien no le gusten tiene la opción de irse, el mundo está lleno de países religiosamente gobernados donde no es necesario sacarse el pañuelo de la cabeza para ir al colegio; aquí, en España, en esta inmensa nación, el pañuelo lo portamos en el bolsillo y cada uno en su casa practica lo que quiere, así vivimos y así queremos seguir viviendo. Ya uno está cansado de ver como en los medios de comunicación hacen melodramas de estas noticias, ya me canso de ver como estas personas manipulan a estos medios apelando a la democracia, a la igualdad de derechos, a un montón de pamplinas para su propio beneficio; y sobre todo arto de la demagogia barata de esos dirigentes religiosos que en pos de la libertad de religión, de la libertad de libre expresión, siempre tienen la palabra racismo entre sus labios, jamás les vi condenar ni un solo atentado islamista, nunca vi una manifestación por nuestras calles donde todos estos individuos espontáneamente salga a condenar a todos los terroristas islámicos; pero cuando se trata de un pañuelo, de un acto tan atroz por parte de una de nuestras instituciones escolares, entonces se vuelcan en los medios de comunicación y exigen que se les respete. El respeto señores míos, comienza respetando y acatando normas impuesto por el bien de una sociedad laica y multicultural, pero claro para saber algo así hay que leer algo más que un libro religioso…
Esta es mi humilde opinión, con esto ejerzo el derecho a la libertad de expresión, que en este gran país afortunadamente somos libres de actos, palabras y pensamientos, cosa que en otras partes del mundo no pueden decir lo mismo.
jueves, 25 de marzo de 2010
Jueves 25 de Marzo del 2010
Quizás quienes hayan leído “Educando a las hadas” comprenderán parte de esto que plasmo aquí, en su diferencia también pueden entenderlo quienes vieran la película; de todas formas solo son palabras sueltas en algún lugar. Yo sí creo que en el andar de la vida uno se va cruzando con esas hadas que en cierta manera lo único que pretender es ayudar cuando más lo necesitamos, están ahí y si tenemos la suerte de que se crucen en nuestro camino, después nada será lo mismo. Yo he tenido la suerte de encontrar a uno de estos seres. A mi campanilla, no sé si será lo que quieres o esto será lo que esperabas pero ya sabes que yo escribo lo que siento…
Ahora es el momento
Tras la barra de un bar, al aroma de un cigarrillo y del sabor de una cerveza, rememoro aquellos tiempos en que la realidad se confundía con los sueños, esos sueños que ya quedan muy atrás.
Puedo vislumbrar entre las sobras de este bar, esa sonrisa que iluminaba toda su cara, haciendo más pequeños esos ojitos tras los cristales de sus gafas; aun noto esa atracción que ambos sentíamos al cruzar nuestras miradas, daba igual como me fuera el día si al termino de este, podía compartir unos minutos a tu lado, me llenaba verte sonreír, comentar las cosas contigo y ver cómo me escuchabas relatarte todo lo que me preocupaba, para finalmente terminar con tu mano en mi cabeza diciéndome que no me preocupara. Me gustaba sentir tus caricias con esas manos pequeñas y suaves, de dedos finos y bien formados, con las uñas algo pequeñas, por tu manía de comértelas, pero que nunca me importo, es algo que te hacia ser mas tu. Fueron tantos los planes que soñamos tras aquella baya viendo cómo iba avanzando la obra, nos ilusionaba a ambos ver que se acercaba el día en que lo compartiríamos todo, y por fin llego, no recuerdo el haber estado tan nervioso, los minutos hasta tu llegada me parecieron horas y por fin, te vi bajar del coche, estabas impresionante, nunca vi a ninguna novia tan guapa, tan radiante, con ese brillo en tus ojos, con esa sonrisa, que al mirarte me decían “tranquilo que ya llegue”; y al llegar la noche, los dos juntos, desmontando todo aquel peinado, entre besos y risas quitando horquillas, hasta quedarnos dormidos y por mis mejillas resbalaron las lagrimas de tanta emoción por todo un día, por el día mas feliz de mi vida, que en un arrebato de necedad le quite importancia mintiendo sobre el motivo de mi llanto. Pero era feliz y quería gritarlo.
Un sorbo mas a mi cerveza, una calada profunda al cigarrillo y tras la exhalación del humo de mis pulmones, imagino como seria todo si aun compartiéramos esos sueños que un día nos unieron; seguirías acariciando mi cabeza al despertarme en mitad de la noche repitiendo “tranquilo que no pasa nada”, compartiríamos esos fines de semana paseando con algún niño de rizos negros y con esa mirada, esos ojitos iguales que los de su madre, seguramente de piel muy blanca y algo rollizo, pero con un corazón enorme al cual sería imposible no querer; Menta como es habitual en ella, nos acompañaría dando saltos y olisqueándolo todo, miedosa de todo aquello que le sale al paso, pero que tanto nos hace reír cuando reculea por algo que no conoce; esas tardes de cine en casa, primero alguna película infantil, después recogería los trastos del niño que estarian desperdigados por todo el salón, mientras le preparas el baño, haría la cena de ambos al tiempo que terminas con el ritual de acostar al peque, para poder cenar frente al televisor, quizás discutiríamos un poco por el volumen de la película o por saber a quién le toca darle el masaje al otro, pero terminaríamos riendo, escuchando esa risa que tienes a la cual nunca le pude negar nada, ósea que al final, terminaría con tus piernas encima de mi regazo, acariciándolas como a ti te gusta mientras llega el final de la película; viendo juntos cómo pasa el tiempo, como nuestros rostros se llenan de arrugas, esos niños crecen, como la vida nos va tratando, pero juntos.
Un chasquido seco me saca de mis pensamientos, le doy un último trago apurando las pocas gotas de cerveza que quedaban en la copa, apago la colilla saco del bolsillo las pocas monedas que en el llevo y regreso a casa, a la vida que nunca imagine tener…
Como he dicho antes esto solo es un relato, un trozo de mí para mi campanilla que hoy al cruzarme con ella me pidió, espero que te guste, gracias por todo.
Quizás quienes hayan leído “Educando a las hadas” comprenderán parte de esto que plasmo aquí, en su diferencia también pueden entenderlo quienes vieran la película; de todas formas solo son palabras sueltas en algún lugar. Yo sí creo que en el andar de la vida uno se va cruzando con esas hadas que en cierta manera lo único que pretender es ayudar cuando más lo necesitamos, están ahí y si tenemos la suerte de que se crucen en nuestro camino, después nada será lo mismo. Yo he tenido la suerte de encontrar a uno de estos seres. A mi campanilla, no sé si será lo que quieres o esto será lo que esperabas pero ya sabes que yo escribo lo que siento…
Ahora es el momento
Tras la barra de un bar, al aroma de un cigarrillo y del sabor de una cerveza, rememoro aquellos tiempos en que la realidad se confundía con los sueños, esos sueños que ya quedan muy atrás.
Puedo vislumbrar entre las sobras de este bar, esa sonrisa que iluminaba toda su cara, haciendo más pequeños esos ojitos tras los cristales de sus gafas; aun noto esa atracción que ambos sentíamos al cruzar nuestras miradas, daba igual como me fuera el día si al termino de este, podía compartir unos minutos a tu lado, me llenaba verte sonreír, comentar las cosas contigo y ver cómo me escuchabas relatarte todo lo que me preocupaba, para finalmente terminar con tu mano en mi cabeza diciéndome que no me preocupara. Me gustaba sentir tus caricias con esas manos pequeñas y suaves, de dedos finos y bien formados, con las uñas algo pequeñas, por tu manía de comértelas, pero que nunca me importo, es algo que te hacia ser mas tu. Fueron tantos los planes que soñamos tras aquella baya viendo cómo iba avanzando la obra, nos ilusionaba a ambos ver que se acercaba el día en que lo compartiríamos todo, y por fin llego, no recuerdo el haber estado tan nervioso, los minutos hasta tu llegada me parecieron horas y por fin, te vi bajar del coche, estabas impresionante, nunca vi a ninguna novia tan guapa, tan radiante, con ese brillo en tus ojos, con esa sonrisa, que al mirarte me decían “tranquilo que ya llegue”; y al llegar la noche, los dos juntos, desmontando todo aquel peinado, entre besos y risas quitando horquillas, hasta quedarnos dormidos y por mis mejillas resbalaron las lagrimas de tanta emoción por todo un día, por el día mas feliz de mi vida, que en un arrebato de necedad le quite importancia mintiendo sobre el motivo de mi llanto. Pero era feliz y quería gritarlo.
Un sorbo mas a mi cerveza, una calada profunda al cigarrillo y tras la exhalación del humo de mis pulmones, imagino como seria todo si aun compartiéramos esos sueños que un día nos unieron; seguirías acariciando mi cabeza al despertarme en mitad de la noche repitiendo “tranquilo que no pasa nada”, compartiríamos esos fines de semana paseando con algún niño de rizos negros y con esa mirada, esos ojitos iguales que los de su madre, seguramente de piel muy blanca y algo rollizo, pero con un corazón enorme al cual sería imposible no querer; Menta como es habitual en ella, nos acompañaría dando saltos y olisqueándolo todo, miedosa de todo aquello que le sale al paso, pero que tanto nos hace reír cuando reculea por algo que no conoce; esas tardes de cine en casa, primero alguna película infantil, después recogería los trastos del niño que estarian desperdigados por todo el salón, mientras le preparas el baño, haría la cena de ambos al tiempo que terminas con el ritual de acostar al peque, para poder cenar frente al televisor, quizás discutiríamos un poco por el volumen de la película o por saber a quién le toca darle el masaje al otro, pero terminaríamos riendo, escuchando esa risa que tienes a la cual nunca le pude negar nada, ósea que al final, terminaría con tus piernas encima de mi regazo, acariciándolas como a ti te gusta mientras llega el final de la película; viendo juntos cómo pasa el tiempo, como nuestros rostros se llenan de arrugas, esos niños crecen, como la vida nos va tratando, pero juntos.
Un chasquido seco me saca de mis pensamientos, le doy un último trago apurando las pocas gotas de cerveza que quedaban en la copa, apago la colilla saco del bolsillo las pocas monedas que en el llevo y regreso a casa, a la vida que nunca imagine tener…
Como he dicho antes esto solo es un relato, un trozo de mí para mi campanilla que hoy al cruzarme con ella me pidió, espero que te guste, gracias por todo.
25 de Marzo del 2010
Hoy me voy a referir a una frase encontrar en una de esas redes sociales de internet, “prefiero llorar con verdades que reír con mentiras”, la verdad es que la frase no tiene desperdicio; creo que podría afirmar que la verdad es el santo grial de todos nosotros, no paramos de afirmar que buscamos personas sinceras, que somos lo más sinceros del mundo que no soportamos las mentiras; pero a la hora de la verdad, ¿seriamos capaces de vivir sin mentiras? ¿soportaríamos un mundo, una sociedad, una relación sin mentiras?, me temo que sería imposible, es una forma de autodefensa que nos diferencia de los animales, con las mentiras creamos una barrera infranqueable donde somos los amos y señores de esas mentiras, en la cual nadie nos puede dañar; como norma cuando somos pillados en una mentira lo utilizamos como escudo, reaccionamos mal y al final recurrimos a las medias verdades y a la excusa de no querer causar daño (otra vez mentira), está claro que esta acción va implícita en nuestro genoma, no cabe una sociedad humana sin mentiras, máxime cuando se trata de amor o de sexo. Cual Cirano me he sentido a lo largo de los años, escondiendo mi verdadera esencia para no ser desplazado al comprobar que con la verdad como bandera nunca se llega a buen puerto, con el paso de los años aprendí a aceptarme a mí mismo tal como soy y enarbolo la bandera de mi propia libertad a la hora de expresarme, caiga quien caiga, pero como muchas veces he dicho, yo mentir no miento pero es cierto que omito la verdad…
Con el paso de los años las cartas de la vida se van descubriendo, creo que al final nos da igual las cartas de los demás, si estas no son favorables a las nuestras, es más, solemos mal humorados cuando descubrimos esa mentira a sabiendas que la nuestra no es mejor, sinceramente somos animales muy paradójicos, que sin tener un buen manual es difícil comprendernos; ¿de verdad seriamos más felices sabiendo que la persona que amamos nos miente? ¿Seria mejor la vida conociendo lo que todos realmente piensan de nosotros?, yo prefiero remitirme a otra frase “vendita ignorancia”…
lunes, 22 de marzo de 2010
22 de Marzo del 2010
no se puede separar la vida del amor, y esta es como un viejo tango callejero, arrabalero y fugaz... donde ambos luchan por contener la pasión que en ciertos momentos se desboca y enloquece a quienes se dejan llevar, culminando en un llanto desconsolado por no poder olvidar es viejo tango callejero que marco sus caminos...
me pareció un buen comienzo para narrar esto que hoy me ronda por la cabeza; fueron tantas las mañanas, tantos fines de semana al despertar con esa música criolla que de alguna forma tendría que haber marcado mi infancia; pero pobre necio de mi, que por aquel entonces renegué siempre de mis orígenes por derecho de cuna. A un resuenan en mi cabeza aquellas notas de tangos y candombe que mi viejo ponía para amenizar las mañanas de los fines de semana en mi infancia, y que afortunadamente sigue con su costumbre de emigrante al que solo le quedan sus recuerdos y esa música que incansable repite uno y mil sábados, mientras ojea el periódico y se acompaña con las imágenes de la televisión muda, incapaz de competir con las notas musicales de toda una vida. Mientras desayuno, le imagino en su juventud, yendo de un lado a otro, siguiendo a aquellos tamborileros, emocionado y satisfecho acompañando a aquellos criollos entonando sus cantos, representando el carnaval de Uruguay.
Reconozco que no es música de mi devoción, que soy incapaz de sentir lo que el viejo siente nada más empezar a sonar las primeras notas; si tuviera que elegir, sin duda elegiría el Tango, esos cantos que como he dicho al principio, son imposibles de separar la vida del amor, cantos de almas perturbadas, doloridas, almas heridas por un amor desgraciado, bien sea por esa mujer que no han podido conseguir, por esa mujer que han perdido, o por el amor de su tierra lejana; y es ahí donde hago hincapié, cada vez que escucho al maestro de tangos, cada vez que tengo el placer de oír su voz recitando “volver”, la imagen que me viene es la de mis viejos, se me llena el alma de emoción y los ojos se me cristalizan al pensar lo que por sus corazones pasa cada vez que recuerdan a Gardel. Quizás sea por el comienzo de la primavera, que me hace sentirme algo mas melancólico si cabe, o simplemente porque necesito decirles que les quiero, que si algo ha marcado mi infancia han sido mis viejos, personas inolvidables, entrañables, lo mejor que me ha podido pasar en la vida; y si algo tengo que agradecerles es el amor incondicional que me han brindado, y eso, eso no lo canta ningún tango. Gracias por hacerme como soy… os quiero
http://www.youtube.com/watch?v=uEAq4c5h2Vw
no se puede separar la vida del amor, y esta es como un viejo tango callejero, arrabalero y fugaz... donde ambos luchan por contener la pasión que en ciertos momentos se desboca y enloquece a quienes se dejan llevar, culminando en un llanto desconsolado por no poder olvidar es viejo tango callejero que marco sus caminos...
me pareció un buen comienzo para narrar esto que hoy me ronda por la cabeza; fueron tantas las mañanas, tantos fines de semana al despertar con esa música criolla que de alguna forma tendría que haber marcado mi infancia; pero pobre necio de mi, que por aquel entonces renegué siempre de mis orígenes por derecho de cuna. A un resuenan en mi cabeza aquellas notas de tangos y candombe que mi viejo ponía para amenizar las mañanas de los fines de semana en mi infancia, y que afortunadamente sigue con su costumbre de emigrante al que solo le quedan sus recuerdos y esa música que incansable repite uno y mil sábados, mientras ojea el periódico y se acompaña con las imágenes de la televisión muda, incapaz de competir con las notas musicales de toda una vida. Mientras desayuno, le imagino en su juventud, yendo de un lado a otro, siguiendo a aquellos tamborileros, emocionado y satisfecho acompañando a aquellos criollos entonando sus cantos, representando el carnaval de Uruguay.
Reconozco que no es música de mi devoción, que soy incapaz de sentir lo que el viejo siente nada más empezar a sonar las primeras notas; si tuviera que elegir, sin duda elegiría el Tango, esos cantos que como he dicho al principio, son imposibles de separar la vida del amor, cantos de almas perturbadas, doloridas, almas heridas por un amor desgraciado, bien sea por esa mujer que no han podido conseguir, por esa mujer que han perdido, o por el amor de su tierra lejana; y es ahí donde hago hincapié, cada vez que escucho al maestro de tangos, cada vez que tengo el placer de oír su voz recitando “volver”, la imagen que me viene es la de mis viejos, se me llena el alma de emoción y los ojos se me cristalizan al pensar lo que por sus corazones pasa cada vez que recuerdan a Gardel. Quizás sea por el comienzo de la primavera, que me hace sentirme algo mas melancólico si cabe, o simplemente porque necesito decirles que les quiero, que si algo ha marcado mi infancia han sido mis viejos, personas inolvidables, entrañables, lo mejor que me ha podido pasar en la vida; y si algo tengo que agradecerles es el amor incondicional que me han brindado, y eso, eso no lo canta ningún tango. Gracias por hacerme como soy… os quiero
http://www.youtube.com/watch?v=uEAq4c5h2Vw
lunes, 15 de marzo de 2010
15 de Marzo del 2010
¿Cuándo murió la verdad? ¿Y porque a mí nadie me dijo nada?
En estos días ya se puede ir previendo el final de este implacable, gélido e interminable invierno; ya la reina de los fríos sabe que perderá la última de sus batallas frente a la pacifica primavera, pero sin antes darse por derrotada arremete con sus últimos coletazos cual fiero animal herido, otorgándonos con inhóspitas noches, intempestuosas y frías. Son estos días extraños por la paradoja de tal batalla, no sabiendo bien a qué atenernos, de no saber bien como decantarnos hacia uno de estos dos titanes, aun temerosos de la implacable reina del frio o jubilosos acogiendo a la infanta del buen tiempo; sea como fuere cargaremos con los abrigos bajo el brazo preparados para embutirnos en ellos cuando fuere necesario, al caer el sol ya no somos almas jubilosas, ya tan solo seres grises escondidos dentro de nuestros hombros con prisas hacia un refugio cálido. Y esta es la sensación que recorre mi mente, ver a todos, vernos todos como seres que no se decantan ni a un lado ni al otro, sin tomar partido de nada de lo que nos rodea, como si con ello pudiéramos perder la esencia que nos hace que seamos nosotros mismos; frente a los demás no somos capaces de tomar partido alguno, frente a los demás nos comportamos como críos egoístas que son incapaces de tener un simple gesto altruista por el prójimo.
Ya que soy yo el que escribe este seudo diario, ya que estas son mis palabras, mis pensamientos plasmados en estas hojas virtuales, permitirme amigos lectores que me desvincule de esas personas, me tomare la libertad de un toque egocentrista para no meterme en el mismo saco que la mayoría, no es que yo conozca a la mayoría de la población, ni tampoco tengo estudios suficientes como para aportar prueba alguna de lo que voy a relatar en estas líneas; tan solo es un pensamiento, una idea que me reconcome precisamente en estas fechas; la idea de sentirme diferente a toda esta mierda de movida que nos rodea en estos tiempos, movida libertaria, frenética, egoísta, mentirosa y repulsivamente insensible; si!, carente de todo sentimiento, a excepción de uno, del propio sentimiento por satisfacerse a uno mismo, sin miramientos hacia para los demás, disculpándose con una simple frase, la cual realmente no significa nada, más que un falso escudo de cristal “esto es lo que es y yo no te prometí nada”; ¿Qué es lo que realmente pretende el ser que acuña tal frase? ¿Qué clase de persona creería realmente que tales palabras es un buen parapeto mas allá del propio significado de cada palabra?, no es más que un ser que en pos de la libertad de los tiempos, enarbola la bandera de la libertina libertad personal, ¡follar por follar!.... uffff! Pido perdón por tales palabras que tendría que haber medido y comedido antes de escribirlas, recordando a un gran filosofo contemporáneo “la ira lleva al odio, el odio al miedo y el miedo al lado oscuro” así que intentare explicarme mejor sin excederme con las palabras.
Esta sociedad actual que conocemos, más que nada porque es la que nos toca vivir, se está yendo por el desagüe y al parecer a nadie le afecta, entiendo que esta es la sociedad heredera de una que fue sometida durante cuatro décadas, que tuvo que aprender mirando a sus vecinos europeos y soñando con el día en que fueran ellos los que vivieran sus propios sueños; entiendo que aquella sociedad fuera ñoña, melancólica y demasiado sentimental; donde el número uno en las listas de ventas podía ser cualquiera que cantara al amor, el actor que enamoro durante años fuese el galán de turno pero que al final hacia feliz para siempre a la prota, y donde triunfaban las novelas rosa. Pero es que hoy no es muy distinto de aquel panorama, los más vendidos son los mas románticos (bisbal, Bustamante, Chayan, etc) las telenovelas de amores imposibles triunfan a cualquier hora y con los libros, bueno todos sabemos que Corín Tellado no volverá a escribir pero sus libros se venden como rosquillas; a mi entender seguimos siendo los mismos melancólicos, románticos que éramos siempre y posiblemente lo seremos mañana, somos una sociedad que llora y lamenta esos males de amores de canciones, películas, series o libros que nos venden, no solo los repudiamos si no que en nuestro aforo interno pedimos que nunca nos pasen, pero a la hora de la verdad, salimos a la calle, nos relacionamos con los demás y de todo eso que nos conmueve el interior desaparece en pos de alimentar nuestros instintos sexuales, y es cuando enarbolamos esa maldita bandera libertina del más burdo egoísmo. En esos momento en los que corre la adrenalina sexual por sus venas, da igual la estrategia que utilicen con tal de conseguir lo deseado, son en esos momentos en los que aparecen los príncipes y las princesas, perfectos seres capaces de agasajar de todas las formas a la presa deseada, son los mas simpáticos, los más bellos, los más educados, los que mejor bailan y hasta si es necesario con los que compartirían toda su vida, pero solo hasta que se cansan, hasta que en sus miras aparece otra-o que mueva esa adrenalina por sus venas.
Ya digo que yo me desvinculo de esos príncipes y princesas, más bien yo tendría que crear la figura del bufón, si mas bien es en esa figura donde encajo mas, ni bailo, ni soy guapo, ni alto, ni fuerte, ni tengo un pelazo de película, más bien uno es feo, bajito, gordo y escaso de pelo; pero el cual escucha y está en los momentos en los que esos príncipes necesitan ser escuchados y alentados, en esos momentos es cuando al bufón le regalan con un tiempecito, un protagonismo en esta sociedad, pero al cual le recuerdan claramente donde tiene que estar, han sido tantas las veces que uno ha escuchado lo bueno que fue menganito, o lo genial que ha sido fulanito, y hasta que pascual hubiera sido el de su vida, que a pesar de ser el bufón pienso que hay que respetarlo, pero claro si esos príncipes no son capaces de respetarse a sí mismo y a sus ideas, no podrán nunca dar respeto a otros. Como mero espectador de toda esta mierda de movida social que nos rodea, de todos estos engendros egoístas, incapaces de sentir mas allá de ellos mismo, de príncipes y princesas vividores de mentiras emocionales, yo como bufón me canse ya de besar princesas que acaban convirtiéndose en ranas, me canse de perseguir palabras llenas de ilusiones, y de comer de las migajas que por lastima le dejan a uno, que entiendo que cada uno es libre de vivir su propia libertad y hacer con ella lo que mejor le plazca, pero eso no es más que una gran mierda que por mucho que quieran adornarla ni olerá mejor ni dejara de ser una mierda.
Ufffff al final me olvide del maestro Yoda, ya sabéis “la ira lleva al odio…..”, al final me fui al lado oscuro, pero bueno, realmente me da lo mismo porque los bufones como norma estamos siempre fuera de escena hasta que somos reclamados….
Feliz entrada de primavera para todos y un mejor verano.
¿Cuándo murió la verdad? ¿Y porque a mí nadie me dijo nada?
En estos días ya se puede ir previendo el final de este implacable, gélido e interminable invierno; ya la reina de los fríos sabe que perderá la última de sus batallas frente a la pacifica primavera, pero sin antes darse por derrotada arremete con sus últimos coletazos cual fiero animal herido, otorgándonos con inhóspitas noches, intempestuosas y frías. Son estos días extraños por la paradoja de tal batalla, no sabiendo bien a qué atenernos, de no saber bien como decantarnos hacia uno de estos dos titanes, aun temerosos de la implacable reina del frio o jubilosos acogiendo a la infanta del buen tiempo; sea como fuere cargaremos con los abrigos bajo el brazo preparados para embutirnos en ellos cuando fuere necesario, al caer el sol ya no somos almas jubilosas, ya tan solo seres grises escondidos dentro de nuestros hombros con prisas hacia un refugio cálido. Y esta es la sensación que recorre mi mente, ver a todos, vernos todos como seres que no se decantan ni a un lado ni al otro, sin tomar partido de nada de lo que nos rodea, como si con ello pudiéramos perder la esencia que nos hace que seamos nosotros mismos; frente a los demás no somos capaces de tomar partido alguno, frente a los demás nos comportamos como críos egoístas que son incapaces de tener un simple gesto altruista por el prójimo.
Ya que soy yo el que escribe este seudo diario, ya que estas son mis palabras, mis pensamientos plasmados en estas hojas virtuales, permitirme amigos lectores que me desvincule de esas personas, me tomare la libertad de un toque egocentrista para no meterme en el mismo saco que la mayoría, no es que yo conozca a la mayoría de la población, ni tampoco tengo estudios suficientes como para aportar prueba alguna de lo que voy a relatar en estas líneas; tan solo es un pensamiento, una idea que me reconcome precisamente en estas fechas; la idea de sentirme diferente a toda esta mierda de movida que nos rodea en estos tiempos, movida libertaria, frenética, egoísta, mentirosa y repulsivamente insensible; si!, carente de todo sentimiento, a excepción de uno, del propio sentimiento por satisfacerse a uno mismo, sin miramientos hacia para los demás, disculpándose con una simple frase, la cual realmente no significa nada, más que un falso escudo de cristal “esto es lo que es y yo no te prometí nada”; ¿Qué es lo que realmente pretende el ser que acuña tal frase? ¿Qué clase de persona creería realmente que tales palabras es un buen parapeto mas allá del propio significado de cada palabra?, no es más que un ser que en pos de la libertad de los tiempos, enarbola la bandera de la libertina libertad personal, ¡follar por follar!.... uffff! Pido perdón por tales palabras que tendría que haber medido y comedido antes de escribirlas, recordando a un gran filosofo contemporáneo “la ira lleva al odio, el odio al miedo y el miedo al lado oscuro” así que intentare explicarme mejor sin excederme con las palabras.
Esta sociedad actual que conocemos, más que nada porque es la que nos toca vivir, se está yendo por el desagüe y al parecer a nadie le afecta, entiendo que esta es la sociedad heredera de una que fue sometida durante cuatro décadas, que tuvo que aprender mirando a sus vecinos europeos y soñando con el día en que fueran ellos los que vivieran sus propios sueños; entiendo que aquella sociedad fuera ñoña, melancólica y demasiado sentimental; donde el número uno en las listas de ventas podía ser cualquiera que cantara al amor, el actor que enamoro durante años fuese el galán de turno pero que al final hacia feliz para siempre a la prota, y donde triunfaban las novelas rosa. Pero es que hoy no es muy distinto de aquel panorama, los más vendidos son los mas románticos (bisbal, Bustamante, Chayan, etc) las telenovelas de amores imposibles triunfan a cualquier hora y con los libros, bueno todos sabemos que Corín Tellado no volverá a escribir pero sus libros se venden como rosquillas; a mi entender seguimos siendo los mismos melancólicos, románticos que éramos siempre y posiblemente lo seremos mañana, somos una sociedad que llora y lamenta esos males de amores de canciones, películas, series o libros que nos venden, no solo los repudiamos si no que en nuestro aforo interno pedimos que nunca nos pasen, pero a la hora de la verdad, salimos a la calle, nos relacionamos con los demás y de todo eso que nos conmueve el interior desaparece en pos de alimentar nuestros instintos sexuales, y es cuando enarbolamos esa maldita bandera libertina del más burdo egoísmo. En esos momento en los que corre la adrenalina sexual por sus venas, da igual la estrategia que utilicen con tal de conseguir lo deseado, son en esos momentos en los que aparecen los príncipes y las princesas, perfectos seres capaces de agasajar de todas las formas a la presa deseada, son los mas simpáticos, los más bellos, los más educados, los que mejor bailan y hasta si es necesario con los que compartirían toda su vida, pero solo hasta que se cansan, hasta que en sus miras aparece otra-o que mueva esa adrenalina por sus venas.
Ya digo que yo me desvinculo de esos príncipes y princesas, más bien yo tendría que crear la figura del bufón, si mas bien es en esa figura donde encajo mas, ni bailo, ni soy guapo, ni alto, ni fuerte, ni tengo un pelazo de película, más bien uno es feo, bajito, gordo y escaso de pelo; pero el cual escucha y está en los momentos en los que esos príncipes necesitan ser escuchados y alentados, en esos momentos es cuando al bufón le regalan con un tiempecito, un protagonismo en esta sociedad, pero al cual le recuerdan claramente donde tiene que estar, han sido tantas las veces que uno ha escuchado lo bueno que fue menganito, o lo genial que ha sido fulanito, y hasta que pascual hubiera sido el de su vida, que a pesar de ser el bufón pienso que hay que respetarlo, pero claro si esos príncipes no son capaces de respetarse a sí mismo y a sus ideas, no podrán nunca dar respeto a otros. Como mero espectador de toda esta mierda de movida social que nos rodea, de todos estos engendros egoístas, incapaces de sentir mas allá de ellos mismo, de príncipes y princesas vividores de mentiras emocionales, yo como bufón me canse ya de besar princesas que acaban convirtiéndose en ranas, me canse de perseguir palabras llenas de ilusiones, y de comer de las migajas que por lastima le dejan a uno, que entiendo que cada uno es libre de vivir su propia libertad y hacer con ella lo que mejor le plazca, pero eso no es más que una gran mierda que por mucho que quieran adornarla ni olerá mejor ni dejara de ser una mierda.
Ufffff al final me olvide del maestro Yoda, ya sabéis “la ira lleva al odio…..”, al final me fui al lado oscuro, pero bueno, realmente me da lo mismo porque los bufones como norma estamos siempre fuera de escena hasta que somos reclamados….
Feliz entrada de primavera para todos y un mejor verano.
jueves, 4 de marzo de 2010
Jueves 4 de Marzo del 2010
Es curioso pero cuando uno necesita encontrar el camino cree ver señales por todas partes; mientras escribo estas líneas voy mirando “cosas que hacen que valga la pena vivir”, no es más que una película española donde los protagonistas intentan encontrar el camino hacia una vida que valga la pena vivirla; yo me centro mas, como es normal, en el protagonista, un tío simplón, intentando creerse algo especial, quizás como todos, un pobre hombre intentando demostrarle a ella que vale la pena intentar comenzar una relación, quizás como todos; sin reparar que uno no puede dar lo mejor de uno mismo si no es capaz de perdonarse a sí mismo y marcar un punto y aparte, quizás… como todos. Esto me hace volver al principio, “cosas que hacen que la vida valga la pena” casi podría decir que en mi caso sería una lista prácticamente interminable, porque para mí esas cosas son diferentes según el momento, según las circunstancias, según el color del cielo al despertar; esas mismas cosas me llevan a darle vueltas a lo que me ronda la cabeza toda esta semana, hace un año por estas mismas fechas me encontraba en Campo soto, un centro de adiestramiento, a donde fui a parar por huir, por salir corriendo de mi propia vida, en pos de lo que en aquel momento creí a pies juntillas la solución a todos mis problemas, la panacea de mi camino arduo y descalabrado; mas allá de la solución, que pronto me di cuenta que no sería esa, encontré algo mucho más importante, encontré algo que jamás hubiera pensado encontrar entre aquellos muros y vestidos de verde; un grupo de hombres y mujeres que me costara dos vidas olvidar, desde el primer día aunque no con todos forjamos una amistad limpia, sincera, como pocas puede uno encontrarse a lo largo de su camino, quizás porque nos encontrábamos en el mismo punto todos o porque quizás nos junto el mismo sentimiento hacia tan noble institución, o simplemente, por la distancia de los seres queridos, sea como fuere, esas personas se me pegaron a corazón y en estos días es cuando más les echo de menos, en estas fechas es cuando más recuerdo cada segundo de aquellas dos semanas, en aquel cuartel en tierras gaditanas, donde fui a pasar las dos semanas que representarían un punto y aparte en mi vida, y sin quererlo se convirtieron en un nuevo capítulo, en personajes que me acompañaran el resto de mi vida sea cual sea el camino que tenga que recorrer.
En nuestro primer aniversario de promoción os doy las gracias a todos y cada uno por las horas vividas allí, por esas tardes de café en la cantina, por esas noches de risas antes de dormir en la camareta, por los paseos por la explanada frente a los dormitorios o simplemente por compartir un cigarrillo sentados en un banco de madera al pie de una farola de luz amarilla esperando la hora en que se abrían las puertas del comedor.
No voy a enumeraros a todos para agradecer todos y cada uno de los segundos que compusieron aquellas dos semanas, así que simplemente agradeceré a la 2ª promoción de Marzo del 2009, besos y abrazos para todos, sin vosotros nada de aquello hubiera sido lo mismo.
Es curioso pero cuando uno necesita encontrar el camino cree ver señales por todas partes; mientras escribo estas líneas voy mirando “cosas que hacen que valga la pena vivir”, no es más que una película española donde los protagonistas intentan encontrar el camino hacia una vida que valga la pena vivirla; yo me centro mas, como es normal, en el protagonista, un tío simplón, intentando creerse algo especial, quizás como todos, un pobre hombre intentando demostrarle a ella que vale la pena intentar comenzar una relación, quizás como todos; sin reparar que uno no puede dar lo mejor de uno mismo si no es capaz de perdonarse a sí mismo y marcar un punto y aparte, quizás… como todos. Esto me hace volver al principio, “cosas que hacen que la vida valga la pena” casi podría decir que en mi caso sería una lista prácticamente interminable, porque para mí esas cosas son diferentes según el momento, según las circunstancias, según el color del cielo al despertar; esas mismas cosas me llevan a darle vueltas a lo que me ronda la cabeza toda esta semana, hace un año por estas mismas fechas me encontraba en Campo soto, un centro de adiestramiento, a donde fui a parar por huir, por salir corriendo de mi propia vida, en pos de lo que en aquel momento creí a pies juntillas la solución a todos mis problemas, la panacea de mi camino arduo y descalabrado; mas allá de la solución, que pronto me di cuenta que no sería esa, encontré algo mucho más importante, encontré algo que jamás hubiera pensado encontrar entre aquellos muros y vestidos de verde; un grupo de hombres y mujeres que me costara dos vidas olvidar, desde el primer día aunque no con todos forjamos una amistad limpia, sincera, como pocas puede uno encontrarse a lo largo de su camino, quizás porque nos encontrábamos en el mismo punto todos o porque quizás nos junto el mismo sentimiento hacia tan noble institución, o simplemente, por la distancia de los seres queridos, sea como fuere, esas personas se me pegaron a corazón y en estos días es cuando más les echo de menos, en estas fechas es cuando más recuerdo cada segundo de aquellas dos semanas, en aquel cuartel en tierras gaditanas, donde fui a pasar las dos semanas que representarían un punto y aparte en mi vida, y sin quererlo se convirtieron en un nuevo capítulo, en personajes que me acompañaran el resto de mi vida sea cual sea el camino que tenga que recorrer.
En nuestro primer aniversario de promoción os doy las gracias a todos y cada uno por las horas vividas allí, por esas tardes de café en la cantina, por esas noches de risas antes de dormir en la camareta, por los paseos por la explanada frente a los dormitorios o simplemente por compartir un cigarrillo sentados en un banco de madera al pie de una farola de luz amarilla esperando la hora en que se abrían las puertas del comedor.
No voy a enumeraros a todos para agradecer todos y cada uno de los segundos que compusieron aquellas dos semanas, así que simplemente agradeceré a la 2ª promoción de Marzo del 2009, besos y abrazos para todos, sin vosotros nada de aquello hubiera sido lo mismo.Y a mí mismo si tengo que enumerar “cosas que hacen que valga la pena vivir” en estos momentos, sin dudarlo, en estos momentos de rememoración, fueron ellos, esa segunda promoción del 2009, que guardo en un lugar muy especial en mi corazón; quizás mañana podría afirmar que simplemente el despertar y asomarte a la ventana ya hace que valga la pena vivir la vida.
viernes, 19 de febrero de 2010
Jueves 18 de Febrero del 2010
Casi a a cinco días de mi regreso de la antigua ciudad de Constantinopla, de la última frontera del imperio Europeo, allí donde todos los sueños tienen su propia historia, ya solo me queda sentarme a recordar, a intentar ordenar lo que fueron vivencias mezcladas con el aroma de las leyendas, esas leyendas que recorren sin apenas ser apreciadas por cada rincón, por cada piedra que forman la ciudad de Estambul; a mi llegada a aquel tan diferente mundo, no podía jamás prever lo que me traería guardado en mi corazón, sus monumentos, sus calles, sus establecimientos y sus gentes, todo un conjunto que la hace diferente y atractiva para todo el viajero con hambre de conocer; sinceramente tenía la sensación de encontrarme con una ciudad masificada y en donde la pobreza, la inseguridad o el timo seria el pan de cada día, nada más lejos de la realidad, apenas uno aterriza le embriaga la sensación de surrealismo que pasean por sus calles, desde los “taksis” que recorren a velocidades vertiginosas por los adoquines que empiedran las vías, con sus conductores que son capaces de conducir leyendo un mapa y hablando por el móvil sin más seguridad que dos dedos prendidos del volante para gobernar ese vehículo que se va desplazando al doble de la velocidad que les indican unas cutres señales pintadas y olvidadas de repasar en un escaso asfalto de una autovía maltrecha, o quizás, salir del hotel en busca de algún sitio donde silenciar el sonido incesante de un estomago hambriento, y sin más, dar con “El torito” un restaurante donde a uno le hacen sentirse en casa, y no tan solo por su cocina, si no por poder cenar al son de Marc Anthony y porque sin darse uno cuenta termina la velada en un pub que nada tiene que envidiar a los nuestros, en el cual es muy fácil tararear las canciones que el dj van sucediendo una tras otra, Bebe, Macaco, los Gipsy King, el barrio o cualquier otro del panorama nacional Español que acompañan el final de la primera noche en la frontera de dos continentes.
Tengo que plasmar que en esa magnífica semana nada ha cambiado en el mundo, ni siquiera en mi vida, sigue siendo a mi pesar, la misma que antes de emprender el viaje; si algo ha cambiado es mi forma de mirar aquella frontera, mi manera de imaginar un mundo del cual estamos llenos de prejuicios, los cuales se te van olvidando al paso de las horas que uno disfruta con tan solo ir caminando por sus calles y dejándose llevar por esas leyendas que deambulan por cada piedra de aquel mundo. Al igual que aquella última noche fría que pase allí, sentado dándole la espalda a la gran Mezquita Azul, rememorando cada minuto de una magnifica semana, en una ciudad donde nada es igual, donde la noche nos hace recordar que allí es navidad siempre, y estando en ese banco sentado, aguantando la gélida brisa de invierno, pude entender lo muy confundidos que estamos casi todos, ellos, los habitantes de la antigua Constantinopla han sabido cohabitar y encontrar el equilibrio con toda cultura, sea visitante o residente en la última frontera de Europa.
Quiero darte las gracias a ti por hacer realidad este sueño, por ser como eres y por dejarme ser tu amigo…
Casi a a cinco días de mi regreso de la antigua ciudad de Constantinopla, de la última frontera del imperio Europeo, allí donde todos los sueños tienen su propia historia, ya solo me queda sentarme a recordar, a intentar ordenar lo que fueron vivencias mezcladas con el aroma de las leyendas, esas leyendas que recorren sin apenas ser apreciadas por cada rincón, por cada piedra que forman la ciudad de Estambul; a mi llegada a aquel tan diferente mundo, no podía jamás prever lo que me traería guardado en mi corazón, sus monumentos, sus calles, sus establecimientos y sus gentes, todo un conjunto que la hace diferente y atractiva para todo el viajero con hambre de conocer; sinceramente tenía la sensación de encontrarme con una ciudad masificada y en donde la pobreza, la inseguridad o el timo seria el pan de cada día, nada más lejos de la realidad, apenas uno aterriza le embriaga la sensación de surrealismo que pasean por sus calles, desde los “taksis” que recorren a velocidades vertiginosas por los adoquines que empiedran las vías, con sus conductores que son capaces de conducir leyendo un mapa y hablando por el móvil sin más seguridad que dos dedos prendidos del volante para gobernar ese vehículo que se va desplazando al doble de la velocidad que les indican unas cutres señales pintadas y olvidadas de repasar en un escaso asfalto de una autovía maltrecha, o quizás, salir del hotel en busca de algún sitio donde silenciar el sonido incesante de un estomago hambriento, y sin más, dar con “El torito” un restaurante donde a uno le hacen sentirse en casa, y no tan solo por su cocina, si no por poder cenar al son de Marc Anthony y porque sin darse uno cuenta termina la velada en un pub que nada tiene que envidiar a los nuestros, en el cual es muy fácil tararear las canciones que el dj van sucediendo una tras otra, Bebe, Macaco, los Gipsy King, el barrio o cualquier otro del panorama nacional Español que acompañan el final de la primera noche en la frontera de dos continentes.
Tengo que plasmar que en esa magnífica semana nada ha cambiado en el mundo, ni siquiera en mi vida, sigue siendo a mi pesar, la misma que antes de emprender el viaje; si algo ha cambiado es mi forma de mirar aquella frontera, mi manera de imaginar un mundo del cual estamos llenos de prejuicios, los cuales se te van olvidando al paso de las horas que uno disfruta con tan solo ir caminando por sus calles y dejándose llevar por esas leyendas que deambulan por cada piedra de aquel mundo. Al igual que aquella última noche fría que pase allí, sentado dándole la espalda a la gran Mezquita Azul, rememorando cada minuto de una magnifica semana, en una ciudad donde nada es igual, donde la noche nos hace recordar que allí es navidad siempre, y estando en ese banco sentado, aguantando la gélida brisa de invierno, pude entender lo muy confundidos que estamos casi todos, ellos, los habitantes de la antigua Constantinopla han sabido cohabitar y encontrar el equilibrio con toda cultura, sea visitante o residente en la última frontera de Europa.
Quiero darte las gracias a ti por hacer realidad este sueño, por ser como eres y por dejarme ser tu amigo…
jueves, 28 de enero de 2010
Martes 27 de Enero del 2010
A diez minutos del final del día y a veinticuatro horas de la única fecha que me produce inquietud, vuelvo a estar aquí sentado, frente a esta pantalla en blanco intentando expresar esas pequeñas cosas que van pasando por mi vida, esas cosas que me suceden mientras espero que suceda algo, algo que por fin le dé sentido a todo. Últimamente, como cada año por estas fechas, estoy en la tesitura de no querer acordarme del día, de intentar omitir por todos los medios que llegue mi cumpleaños; mirando atrás en el tiempo es increíble cómo han ido cambiando las cosas, como he ido cambiando de forma de pensar y de verme a mí mismo, recordando tiempos mejores, esperaba ansioso la llegada de mi natalicio, incluso me regodeaba imaginando como sería una simple cena o una reunión de amigos y familiares para conmemorar tan señalo día; hoy por hoy, hasta pagaría por saltarme la fecha, pagaría por ser borrada de los calendarios, con el simple afán de evitar el paso del tiempo, que sin duda es cruel e inexorable, se que uno de mis millones de defectos es no saber hacerme entender con lo que pienso, sé que muchos de los que leáis estas líneas no entenderéis nada de lo que en ellas pretendo reflejar, pero así soy yo, luchador de la vida a sabiendas que la perderé.
Como bien escribo en su día Calderón de la Barca, no hay mejor explicación para una vida de sueños y para estos sueños de vida…
“Es verdad; pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos;
y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
de estas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.”
No sé si con esta pequeña pincelada de una de las obras teatrales que mas me gustan, pude dejar claro lo que en algún momento me pasa por la cabeza o como me siento; la verdad es que desde algunos años siento mi vida igual que Segismundo, nada le parece real hasta el punto de confundir la vida con los sueños, en mi caso algo difiero, para mi aquello que viví en tiempos mejores ahora los veo como sueños.
Este año al igual que otros pasados, en el día de mi cumpleaños no habrá velas, no habrá pastel donde ponerlas, pero en mi corazón, en mi interior soplare otra vez, aquellas del dos mil uno, y otra vez, el deseo que este año será el que marque la diferencia, será este año en el que deje de soñar para poder vivir la felicidad.
Gracias Elena por la foto que he puesto al lado de la obra de Calderón, me ayuda a definir mejor lo que a mi entender es un sueño.
A diez minutos del final del día y a veinticuatro horas de la única fecha que me produce inquietud, vuelvo a estar aquí sentado, frente a esta pantalla en blanco intentando expresar esas pequeñas cosas que van pasando por mi vida, esas cosas que me suceden mientras espero que suceda algo, algo que por fin le dé sentido a todo. Últimamente, como cada año por estas fechas, estoy en la tesitura de no querer acordarme del día, de intentar omitir por todos los medios que llegue mi cumpleaños; mirando atrás en el tiempo es increíble cómo han ido cambiando las cosas, como he ido cambiando de forma de pensar y de verme a mí mismo, recordando tiempos mejores, esperaba ansioso la llegada de mi natalicio, incluso me regodeaba imaginando como sería una simple cena o una reunión de amigos y familiares para conmemorar tan señalo día; hoy por hoy, hasta pagaría por saltarme la fecha, pagaría por ser borrada de los calendarios, con el simple afán de evitar el paso del tiempo, que sin duda es cruel e inexorable, se que uno de mis millones de defectos es no saber hacerme entender con lo que pienso, sé que muchos de los que leáis estas líneas no entenderéis nada de lo que en ellas pretendo reflejar, pero así soy yo, luchador de la vida a sabiendas que la perderé.
Como bien escribo en su día Calderón de la Barca, no hay mejor explicación para una vida de sueños y para estos sueños de vida…
“Es verdad; pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos;
y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
de estas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.”
No sé si con esta pequeña pincelada de una de las obras teatrales que mas me gustan, pude dejar claro lo que en algún momento me pasa por la cabeza o como me siento; la verdad es que desde algunos años siento mi vida igual que Segismundo, nada le parece real hasta el punto de confundir la vida con los sueños, en mi caso algo difiero, para mi aquello que viví en tiempos mejores ahora los veo como sueños.
Este año al igual que otros pasados, en el día de mi cumpleaños no habrá velas, no habrá pastel donde ponerlas, pero en mi corazón, en mi interior soplare otra vez, aquellas del dos mil uno, y otra vez, el deseo que este año será el que marque la diferencia, será este año en el que deje de soñar para poder vivir la felicidad.
Gracias Elena por la foto que he puesto al lado de la obra de Calderón, me ayuda a definir mejor lo que a mi entender es un sueño.
martes, 19 de enero de 2010
UNA ACLARACION SIN NECESIDAD
Martes 19 de Enero del 2010
Hoy es creo recordar la primera vez que escribo en este blog siendo aun de día, me resulta extraño no estar en mi casa, frente al portátil, con la única compañía de la televisión, un cenicero y el paquete de tabaco; pero tengo la necesidad personal de plasmar en este trocito de ciber espacio, en el último territorio libre que nos queda algo que me ha estado inquietando este último fin de semana. Sé que no me tengo que justificar ante nadie, ni darle explicaciones de mis actos a ninguno, pero creo que llego el momento de contar la historia desde mi lado del cristal.
En esta maravillosa isla donde resido, y no lo digo con acritud, si no con todo mi agradecimiento como ya escribí en alguna otra ocasión; en fin, por cuestiones del destino me toca vivir aquí, hay una tendencia a que todo el mundo sepa de la vida de los demás, hay una parte de esta sociedad que necesita saber vida y milagros de sus convecinos, supongo que así es mucho más fácil etiquetar actitudes o vidas ajenas. A mi particularmente siempre me dio igual lo que pensaran los demás o las etiquetas que me colgasen, pero reconozco que no todo el mundo es como soy yo, que hay personas que si les importan esas etiquetas y hasta son capaces de cambiar su forma de ser o su forma de vivir (al menos públicamente) con tal de no ser comidilla de esa sociedad marujista; y con esta puntualización voy a lo que me hace escribir estas líneas, a mis oídos a llegado el rumor de las marujistas y la duda de si soy o no soy el novio de Mari, pues mi respuesta es que no, no lo soy, tan solo somos amigos, por mi parte es mi mejor amiga, con la cual comparto muchas cosas buenas, y con la cual he tenido la fortuna de poder ser yo mismo, de expresarme libremente sin miedo a ser juzgado, si no todo lo contrario hay momentos en los que me siento comprendido y eso para mí es importante. Nooooooo! Señoras y señores marujistas, en estos momentos y desde el instante en que me separe no tengo pareja, no encontré esa persona que llenase mi vida o pudiera sustituir a la mujer que un día deje escapar; espero que con esto, que no tenía ninguna necesidad de aclarar al menos por mi parte, queden mas tranquilas algunas conciencias y se callen algunas lenguas, aunque pensándolo mejor, se que esa parte de la sociedad inventara o tergiversará cualquier otra cosa para poder seguir hablando vipéreamente de la vida de los demás. Siempre habla quien mas tiene que callar, pero supongo que eso pasa en todas partes donde la mentalidad es pueblerina; como dice mi madre “pueblo chico infierno grande”…
Hoy es creo recordar la primera vez que escribo en este blog siendo aun de día, me resulta extraño no estar en mi casa, frente al portátil, con la única compañía de la televisión, un cenicero y el paquete de tabaco; pero tengo la necesidad personal de plasmar en este trocito de ciber espacio, en el último territorio libre que nos queda algo que me ha estado inquietando este último fin de semana. Sé que no me tengo que justificar ante nadie, ni darle explicaciones de mis actos a ninguno, pero creo que llego el momento de contar la historia desde mi lado del cristal.
En esta maravillosa isla donde resido, y no lo digo con acritud, si no con todo mi agradecimiento como ya escribí en alguna otra ocasión; en fin, por cuestiones del destino me toca vivir aquí, hay una tendencia a que todo el mundo sepa de la vida de los demás, hay una parte de esta sociedad que necesita saber vida y milagros de sus convecinos, supongo que así es mucho más fácil etiquetar actitudes o vidas ajenas. A mi particularmente siempre me dio igual lo que pensaran los demás o las etiquetas que me colgasen, pero reconozco que no todo el mundo es como soy yo, que hay personas que si les importan esas etiquetas y hasta son capaces de cambiar su forma de ser o su forma de vivir (al menos públicamente) con tal de no ser comidilla de esa sociedad marujista; y con esta puntualización voy a lo que me hace escribir estas líneas, a mis oídos a llegado el rumor de las marujistas y la duda de si soy o no soy el novio de Mari, pues mi respuesta es que no, no lo soy, tan solo somos amigos, por mi parte es mi mejor amiga, con la cual comparto muchas cosas buenas, y con la cual he tenido la fortuna de poder ser yo mismo, de expresarme libremente sin miedo a ser juzgado, si no todo lo contrario hay momentos en los que me siento comprendido y eso para mí es importante. Nooooooo! Señoras y señores marujistas, en estos momentos y desde el instante en que me separe no tengo pareja, no encontré esa persona que llenase mi vida o pudiera sustituir a la mujer que un día deje escapar; espero que con esto, que no tenía ninguna necesidad de aclarar al menos por mi parte, queden mas tranquilas algunas conciencias y se callen algunas lenguas, aunque pensándolo mejor, se que esa parte de la sociedad inventara o tergiversará cualquier otra cosa para poder seguir hablando vipéreamente de la vida de los demás. Siempre habla quien mas tiene que callar, pero supongo que eso pasa en todas partes donde la mentalidad es pueblerina; como dice mi madre “pueblo chico infierno grande”…
lunes, 4 de enero de 2010
Lunes 4 de Enero 2010
Ya se acerca la noche más mágica del año, la noche en la que todos desearíamos volver a ser niños y así creer en la magia de unos seres que por ser buenos nos recompensan con regalos; aun recuerdo aquellas noches de reyes junto a mi hermana, preparando un cuenco de agua para los camellos, con algo de paja y algún refrigerio para sus majestades los magos; el latir de mi corazón al meterme en la cama esperanzado y ansioso por el correr de la noche; rememoro los intentos por no dormir para poder ver como se colaban en casa para dejar los regalos bajo el árbol, intentos fallidos puesto que siempre sucumbía al cansancio y solo me despertaba al susurro de mi hermana a la mañana siguiente. Que buenos momentos aquellos, que aunque no recibiera lo que pedía siempre era una alegría ver los regalos bajo el árbol, era más la satisfacción de saber que de uno no se habían olvidado y pese a lo que yo mismo creyese había sido lo suficientemente bueno como para no recibir carbón. Todo aquello con el tiempo lo dejamos a un lado, empezamos a ser mayores a no tener tiempo para la fantasía, olvidamos que lo importante es creer en la magia y un buen día ya no escribimos la carta a los reyes magos; pues bien, yo hoy quiero retomar aquella costumbre, quiero escribir mi carta, quiero volver a creer en la magia de una noche en la que todo es posible si de verdad creemos o quizás solo sea un delirio de una mente ya inestable, no sé lo que es pero tengo la necesidad de hacerlo.
Queridos Melchor, Gaspar y Baltasar:
Este año no fue del todo bueno, se que la culpa es mía, que en alguna ocasión perdí los papeles y que no me comporte como tendría que haberlo hecho dentro de una correcta forma de ser, no tengo disculpas frente a los momentos de mala educación o de mal rollo que hubo, no hay forma de defender ciertas actitudes que tome en momentos determinados y mucho menos si con esas actitudes uno termina agrediendo a los demás; pero pido perdón de corazón por todos y cada uno de esos momentos, y que sepáis que no hay día que no me arrepienta de todas esas cosas. Por ello os pido que en este año me traigáis, más paciencia, me regaléis un toque de reflexión antes de actuar y algo más de fe para afrontar todo el año.
No me quiero olvidarme de los míos, y para ellos les pido que sigan como hasta ahora, llenos de amor, de vida y si puede ser de algo más de dinerillo que no les vendría mal; pero ante todo que sigan siendo como son, que ya saben ellos que son fantásticos que gracias a ellos uno sigue teniendo ganas de seguir adelante.
Bueno supongo que algo de todo esto me traerán, que afrontare este año, esta nueva década con algo más de fe en todo y esperanzado en un cambio a mejor, que ya toca. Y para ti, que ni sé si lees esto te deseo lo mejor, que bajo tu árbol encuentres todo lo que has deseado que los reyes no se olviden de ti; y mira bien bajo ese árbol, en un rinconcito hay un beso de mi parte y un deseo que nunca te olvides de mi…
Feliz noche de reyes para todos…
Ya se acerca la noche más mágica del año, la noche en la que todos desearíamos volver a ser niños y así creer en la magia de unos seres que por ser buenos nos recompensan con regalos; aun recuerdo aquellas noches de reyes junto a mi hermana, preparando un cuenco de agua para los camellos, con algo de paja y algún refrigerio para sus majestades los magos; el latir de mi corazón al meterme en la cama esperanzado y ansioso por el correr de la noche; rememoro los intentos por no dormir para poder ver como se colaban en casa para dejar los regalos bajo el árbol, intentos fallidos puesto que siempre sucumbía al cansancio y solo me despertaba al susurro de mi hermana a la mañana siguiente. Que buenos momentos aquellos, que aunque no recibiera lo que pedía siempre era una alegría ver los regalos bajo el árbol, era más la satisfacción de saber que de uno no se habían olvidado y pese a lo que yo mismo creyese había sido lo suficientemente bueno como para no recibir carbón. Todo aquello con el tiempo lo dejamos a un lado, empezamos a ser mayores a no tener tiempo para la fantasía, olvidamos que lo importante es creer en la magia y un buen día ya no escribimos la carta a los reyes magos; pues bien, yo hoy quiero retomar aquella costumbre, quiero escribir mi carta, quiero volver a creer en la magia de una noche en la que todo es posible si de verdad creemos o quizás solo sea un delirio de una mente ya inestable, no sé lo que es pero tengo la necesidad de hacerlo.
Queridos Melchor, Gaspar y Baltasar:
Este año no fue del todo bueno, se que la culpa es mía, que en alguna ocasión perdí los papeles y que no me comporte como tendría que haberlo hecho dentro de una correcta forma de ser, no tengo disculpas frente a los momentos de mala educación o de mal rollo que hubo, no hay forma de defender ciertas actitudes que tome en momentos determinados y mucho menos si con esas actitudes uno termina agrediendo a los demás; pero pido perdón de corazón por todos y cada uno de esos momentos, y que sepáis que no hay día que no me arrepienta de todas esas cosas. Por ello os pido que en este año me traigáis, más paciencia, me regaléis un toque de reflexión antes de actuar y algo más de fe para afrontar todo el año.
No me quiero olvidarme de los míos, y para ellos les pido que sigan como hasta ahora, llenos de amor, de vida y si puede ser de algo más de dinerillo que no les vendría mal; pero ante todo que sigan siendo como son, que ya saben ellos que son fantásticos que gracias a ellos uno sigue teniendo ganas de seguir adelante.
Bueno supongo que algo de todo esto me traerán, que afrontare este año, esta nueva década con algo más de fe en todo y esperanzado en un cambio a mejor, que ya toca. Y para ti, que ni sé si lees esto te deseo lo mejor, que bajo tu árbol encuentres todo lo que has deseado que los reyes no se olviden de ti; y mira bien bajo ese árbol, en un rinconcito hay un beso de mi parte y un deseo que nunca te olvides de mi…
Feliz noche de reyes para todos…
viernes, 1 de enero de 2010
Viernes 1 de Enero del 2010
Lo primero es felicitar a todos los lectores el año nuevo, desearos que en esta nueva década realicéis todos los buenos sueños que tengáis y que nada os salga mal.
La verdad que cada fin de año es igual, al menos para mí; después de las uvas, del brindis, de los correspondientes besos con la familia y poner cara de esperar un repentino cambio vital, minutos después, todo sigue en su sitio y marchando de la misma forma. Aunque para ser sincero algo fue distinto a todos los años, no hubo ropa interior roja, ni anillo de oro en la copa, ni un simple deseo al llevarme la copa a los labios con el primer brindis; con ropa de andar por casa y con la única ilusión de estar con los que de verdad me quieren incondicionalmente, después, bueno lo de después casi que fue un arrebato, mi primera intención fue quedarme en casa (la verdad es que no me encontraba del todo bien) pero dejando mi mal estar físico a un lado, me vestí con mi color favorito, ¿Por qué me gustara tanto ir de negro?, Salí como he mencionado antes por mero arrebato, ilusionado por reencontrarme con sentimientos o situaciones de antaño, pero nada más lejos de la realidad, después de la segunda copa, solo en la barra del bar caí en la cuenta que todo el que pasaba por mi lado miraba percatándose de mi soledad; en cualquier otro momento, en cualquier otra fecha que un tipo este solo en la barra de un bar ni se nota, pero una noche como la de ayer, la primera noche del año, eso se nota, esperando que me pregunto, quizás esperando el milagro de la navidad, que por alguna extraña razón nuestros pensamientos se hubieran cruzado en el firmamento y hubieran corrido a juntarse en aquel bar, los dos frente por frente celebrando no solo la primera marcha del año, sino también el deseo unisonó de pasarlo juntos; pero nada de eso sucedió, nada sucede como yo imagino, nada pasa cuando lo sueño con tanto ahincó, y allí estaba yo, en la barra, aguantando un vaso viendo a la gente pasar. Quizás este año si sea diferente, quizás esta sea la década del cambio, quizás el empezar con luna llena, con viento del norte y con la mente despejada, haga que las cosas cambien, que por fin esta nao de mi vida llegue a buen puerto, quizás ese sea mi deseo, mi brindis, mi propósito de año nuevo y con ello que alguien se dé cuenta que ni soy tan malo, que tampoco soy tan feo y que luche, porque vale la pena tenerme a su lado.
Feliz primer día de este año que da comienzo a una nueva década, donde todo es posible si os atrevéis a soñar.
Lo primero es felicitar a todos los lectores el año nuevo, desearos que en esta nueva década realicéis todos los buenos sueños que tengáis y que nada os salga mal.
La verdad que cada fin de año es igual, al menos para mí; después de las uvas, del brindis, de los correspondientes besos con la familia y poner cara de esperar un repentino cambio vital, minutos después, todo sigue en su sitio y marchando de la misma forma. Aunque para ser sincero algo fue distinto a todos los años, no hubo ropa interior roja, ni anillo de oro en la copa, ni un simple deseo al llevarme la copa a los labios con el primer brindis; con ropa de andar por casa y con la única ilusión de estar con los que de verdad me quieren incondicionalmente, después, bueno lo de después casi que fue un arrebato, mi primera intención fue quedarme en casa (la verdad es que no me encontraba del todo bien) pero dejando mi mal estar físico a un lado, me vestí con mi color favorito, ¿Por qué me gustara tanto ir de negro?, Salí como he mencionado antes por mero arrebato, ilusionado por reencontrarme con sentimientos o situaciones de antaño, pero nada más lejos de la realidad, después de la segunda copa, solo en la barra del bar caí en la cuenta que todo el que pasaba por mi lado miraba percatándose de mi soledad; en cualquier otro momento, en cualquier otra fecha que un tipo este solo en la barra de un bar ni se nota, pero una noche como la de ayer, la primera noche del año, eso se nota, esperando que me pregunto, quizás esperando el milagro de la navidad, que por alguna extraña razón nuestros pensamientos se hubieran cruzado en el firmamento y hubieran corrido a juntarse en aquel bar, los dos frente por frente celebrando no solo la primera marcha del año, sino también el deseo unisonó de pasarlo juntos; pero nada de eso sucedió, nada sucede como yo imagino, nada pasa cuando lo sueño con tanto ahincó, y allí estaba yo, en la barra, aguantando un vaso viendo a la gente pasar. Quizás este año si sea diferente, quizás esta sea la década del cambio, quizás el empezar con luna llena, con viento del norte y con la mente despejada, haga que las cosas cambien, que por fin esta nao de mi vida llegue a buen puerto, quizás ese sea mi deseo, mi brindis, mi propósito de año nuevo y con ello que alguien se dé cuenta que ni soy tan malo, que tampoco soy tan feo y que luche, porque vale la pena tenerme a su lado.
Pero al igual que un barco varado en la arena, comido por el oxido, pierde su escaso tiempo soñando con navegar; a sabiendas que sin un buen capitán jamás va volver a la mar. Así son mis sueños, así mis esperanzas y así seguirán siendo mis venideros días; varado, en la barra de un bar esperando que mis deseos alguien los escuche en la inmensidad de la soledad…
Feliz primer día de este año que da comienzo a una nueva década, donde todo es posible si os atrevéis a soñar.
domingo, 20 de diciembre de 2009
Como prometí la última vez que plasme algo en este blog, cuelgo la segunda parte de un poema, escrito ya hace tiempo pero que sigue en vigencia como el primer día que lo escribí, no sin antes exponer una pequeña entrada que me viene que ni pintada en las fechas que nos encontramos; ahora corren unos preciosos días en los que todos tenemos grandes sentimientos que afloran al murmuro de canticos navideños, deseos que todos nos planteamos para el final y para el comienzo del año. A todos nos pasa, vemos esas idílicas películas de las navidades blancas donde todo es posible y donde al final triunfa la felicidad; pues bien, yo me atrevo a decir, ¡que una mierda!, que todas esas bobadas de las que esas canciones nos cuentan, o esas películas empalagosas nos narran y hasta esos estúpidos libros que nos mandan un mensaje, todo eso no son más que patrañas, estupideces que no se sabe bien porque en estas tan señaladas fechas sean más que inevitables a nuestro alrededor, son estos días extraños en los que intentamos más que en ninguna otra fecha conseguir esos sueños anhelados durante todo el resto del año, hacemos hincapié y reiteramos esos deseos, llegamos a creernos que si luchamos, si somos nosotros mismos, si demostramos que no somos malas personas ese deseo de ser felices al final se cumplirá; pero yo digo,! qué una mierda!, da igual lo que luches, lo bueno que seas o por mucha personalidad autóctona de ti mismo que tengas, no vas a conseguir que se cumpla el sueño.
Yo soy de los que lloraron y se emocionaron con la película “que bello es vivir”, me creí que daba igual ser sordo de un oído, ser feo y desgarbado o ser pobre, lo importante es amar y ayudar a los demás, porque eso al final te recompensara con el amor incondicional; fui también de los que al final de ver “cuento de navidad” tenía muy claro que siendo tacaño, huraño y déspota, al final uno termina solo y triste; el mensaje nos quedo bien grabado desde pequeños (o al menos a mi), pero el mensaje miente, uno al final termina solo, sentado frente a la pantalla del ordenador escribiendo lo mal que se vive cuando no es amado, lo duro que es dormirse cada día pidiendo en su interior que mañana se produzca el milagro, recibir un mensaje en el móvil, un email al abrir el correo o una simple nota bajo la puerta; pero los días se han ido sucediendo uno tras otro, los meses se van acumulando consumiendo estación tras estación y al final, al final las navidades se van repitiendo en la soledad frente al ordenador aquí sentado, deseando que al despertar se produzca el milagro; “paparruchas”…
Lo único que saco en claro de todo esto, es que un tipo como yo, un individuo feo, gordo, calvo y con una peculiar forma de ser no se le cumplen los sueños; dicen que la vida es de los audaces y que la felicidad es para el que la persigue y lucha por ella, pues a mí ya no me quedan ganas de luchar e ir detrás de humo, me conformo con ser feliz con los míos, mis padres, mis hermanas, mis sobrinos, mis cuñados y unos pocos amigos; pero para llenar la otra mitad de mi alma, para eso como canta Lucia Galán “inventare amores de cristal”…
Quiero terminar esta entrada con un pequeño homenaje a un gran actor Robin Williams en su película “el hombre bicentenario”, se la recomiendo a todo el que quiera ver una buena película.
“Uno se alegra de ser útil”…
Yo soy de los que lloraron y se emocionaron con la película “que bello es vivir”, me creí que daba igual ser sordo de un oído, ser feo y desgarbado o ser pobre, lo importante es amar y ayudar a los demás, porque eso al final te recompensara con el amor incondicional; fui también de los que al final de ver “cuento de navidad” tenía muy claro que siendo tacaño, huraño y déspota, al final uno termina solo y triste; el mensaje nos quedo bien grabado desde pequeños (o al menos a mi), pero el mensaje miente, uno al final termina solo, sentado frente a la pantalla del ordenador escribiendo lo mal que se vive cuando no es amado, lo duro que es dormirse cada día pidiendo en su interior que mañana se produzca el milagro, recibir un mensaje en el móvil, un email al abrir el correo o una simple nota bajo la puerta; pero los días se han ido sucediendo uno tras otro, los meses se van acumulando consumiendo estación tras estación y al final, al final las navidades se van repitiendo en la soledad frente al ordenador aquí sentado, deseando que al despertar se produzca el milagro; “paparruchas”…
Lo único que saco en claro de todo esto, es que un tipo como yo, un individuo feo, gordo, calvo y con una peculiar forma de ser no se le cumplen los sueños; dicen que la vida es de los audaces y que la felicidad es para el que la persigue y lucha por ella, pues a mí ya no me quedan ganas de luchar e ir detrás de humo, me conformo con ser feliz con los míos, mis padres, mis hermanas, mis sobrinos, mis cuñados y unos pocos amigos; pero para llenar la otra mitad de mi alma, para eso como canta Lucia Galán “inventare amores de cristal”…
Ando a paso corto, arrastrando mis pies
sin un destino fijo
sin saber muy bien que camino sigo,
pensando en aquello que me contó mi amigo
¡en amor! En sentirse querido
en ese sentimiento que todo lo inunda
y que a todos alimenta,
les llena de alegría dando sentido a sus vidas;
en eso que todos necesitamos
pero que a mi se me hace complicado.
Siendo yo mismo, todo dándolo
siempre termino rechazado.
Ahora mirando atrás en mí camino
veo que nadie por mi a sentido un amor desenfrenado,
no pido un sentimiento desmesurado
tan solo desearía lo que todos tienen y llena sus vidas
alguien que me quiera y me quite esta apatía.
Una persona que me quite esta idea
que cambie la pregunta que tanto me ronda,
¿y a mi porque nadie me quiere?
¿por qué por mi nadie siente?
no paso de ser mas que un buena amigo
el que sabe escuchar a las mujeres,
el que en silencio ama y padece,
el que se arma de paciencia hasta agotarla
lanzándose al temor, enfrentándose
al fracaso exponiendo su amor;
para después caer en el abismo
en un pozo lleno de desesperación;
callo mi corazón con una caricia
unas simples palabras y un beso en mi mejilla,
acompañado de una daga envenenada
que atravesó mi alma hasta secarla;
¡que solo soy un buen amigo! ¡el mejor que a tenido!
y se supone que eso me a de consolar
que a de ser suficiente puesto que no hay
cosa más grande que una buena amistad.
Pero si eso es verdad, si eso a de darme felicidad
¿por qué arrastro mis pies al andar?
será porque no es amor esa amistad
solo es una excusa, una forma de no dañar.
Y seguiré caminando, seguiré escondiéndome
intentando que nadie se percate al verme caminar
pero cada día las mismas preguntas
a mi cabeza volverán
¿Por qué a mi nadie me quiere?
¿Por qué a mi nadie me quiere?
¿Por qué su amor me a de negar?
Os deseo a todos unas felices fiestas y que el próximo año os depare felicidad y amor; esto lo deseo de corazón, lo mejor y más barato que tenemos son los sueños, que eso no os lo quite nunca nadie. A pesar de mi negativa a seguir soñando, a ilusionarme y a creer en los pequeños milagros, deseo que algún día cambie y vuelva a soñar.
Quiero terminar esta entrada con un pequeño homenaje a un gran actor Robin Williams en su película “el hombre bicentenario”, se la recomiendo a todo el que quiera ver una buena película.
“Uno se alegra de ser útil”…
sábado, 5 de diciembre de 2009
Viernes 4 de Diciembre del 2009
Tengo que agradecer a todos aquellos que se molestan en perder un poco de su tiempo en entrar en este blog y leer mis pensamientos, a todos los amigos, conocidos y anónimos que me brindáis con un poquito de vuestro impagable tiempo gracias; cuando comencé a escribir en el blog nunca imagine que nadie pudiera llegar a leerlo y muchos menos que gustase lo que pienso y siento aquí plasmado. No lo hice por regodearme en mi propio dolor, todo lo contrario, lo comencé con el afán de mejorar día a día, de ir dejando a un lado el lastre de mi infelicidad y de mi mala suerte frente a las relaciones interpersonales, prometí o mejor dicho me prometí a mi mismo escribir cada día, pero las cosas nunca son como uno desea o piensa en un principio, como algunos me habéis ido preguntando a lo largo de estos meses y sobre todo de este último mes, no deje de escribir porque haya encontrado la felicidad, lamentablemente no es así, simplemente deje de hacerlo porque no me sentía con muchas ganas, muchos otros me han ido dejando su parecer en mi correo o incluso en este blog, el parecer de algunos (que todo es respetable) y así me lo hicieron saber, es que me regodee en demasía en mi dolor, he llegado a plasmar tanto lo que siento y lo que me ronda por la cabeza que en cierto modo se me olvido escribir partes de mi propia vida, partes importantes de esa vida que si soy sincero con migo mismo, es lo que me hace despertar cada día y seguir adelante; porque no todo es dolor en mi existencia, hay momentos en que podría decir que rozo la sensación de felicidad.
Quiero por lo tanto retomar en cierto modo este blog, no prometo que sea a diario, pero si no abandonar lo que tanto me llena y me hace ser yo mismo, espero que algún día pueda plasmar en esta misma página que soy y siento lo que la definición bien define la palabra felicidad…
“La felicidad es un estado de ánimo caracterizado por dotar a la personalidad de quien la posee de un enfoque del medio positivo. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría”
En estos momentos, por mucho que lo intento sigo sintiendo lo que en su día me empujo a escribir en este blog, como en otras ocasiones deje una pincelada de mi humilde arte, de escribir con el corazón, espero que guste o que al menos alguien me entienda; gracias a los que me leéis, amigos. Conocidos y anónimos, que algún día me gustaría saber quiénes sois y así poder agradeceros vuestro tiempo y palabras…
Quizás otro día cuelgue la segunda parte de este poema, quizás otro día las cosas ya no sean tan negras… dudo que para mí, después de tanto tiempo cambien, encuentre aquello que para muchos es el motor de sus vidas, ya que hoy me recordaron que el reloj biológico nunca deja de marcar el tiempo que hemos de vivir; y como en alguna ocasión me han recordado cada cosa tiene su tiempo.
Tengo que agradecer a todos aquellos que se molestan en perder un poco de su tiempo en entrar en este blog y leer mis pensamientos, a todos los amigos, conocidos y anónimos que me brindáis con un poquito de vuestro impagable tiempo gracias; cuando comencé a escribir en el blog nunca imagine que nadie pudiera llegar a leerlo y muchos menos que gustase lo que pienso y siento aquí plasmado. No lo hice por regodearme en mi propio dolor, todo lo contrario, lo comencé con el afán de mejorar día a día, de ir dejando a un lado el lastre de mi infelicidad y de mi mala suerte frente a las relaciones interpersonales, prometí o mejor dicho me prometí a mi mismo escribir cada día, pero las cosas nunca son como uno desea o piensa en un principio, como algunos me habéis ido preguntando a lo largo de estos meses y sobre todo de este último mes, no deje de escribir porque haya encontrado la felicidad, lamentablemente no es así, simplemente deje de hacerlo porque no me sentía con muchas ganas, muchos otros me han ido dejando su parecer en mi correo o incluso en este blog, el parecer de algunos (que todo es respetable) y así me lo hicieron saber, es que me regodee en demasía en mi dolor, he llegado a plasmar tanto lo que siento y lo que me ronda por la cabeza que en cierto modo se me olvido escribir partes de mi propia vida, partes importantes de esa vida que si soy sincero con migo mismo, es lo que me hace despertar cada día y seguir adelante; porque no todo es dolor en mi existencia, hay momentos en que podría decir que rozo la sensación de felicidad.
Quiero por lo tanto retomar en cierto modo este blog, no prometo que sea a diario, pero si no abandonar lo que tanto me llena y me hace ser yo mismo, espero que algún día pueda plasmar en esta misma página que soy y siento lo que la definición bien define la palabra felicidad…
“La felicidad es un estado de ánimo caracterizado por dotar a la personalidad de quien la posee de un enfoque del medio positivo. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría”
En estos momentos, por mucho que lo intento sigo sintiendo lo que en su día me empujo a escribir en este blog, como en otras ocasiones deje una pincelada de mi humilde arte, de escribir con el corazón, espero que guste o que al menos alguien me entienda; gracias a los que me leéis, amigos. Conocidos y anónimos, que algún día me gustaría saber quiénes sois y así poder agradeceros vuestro tiempo y palabras…
¿y porque a mi nadie me quiere?
Voy arrastrando los pies al caminar
Voy arrastrando los pies al caminar
con las manos escondidas en los bolsillos,
la chaqueta abrochada hasta el último botón,
y con el cuello encogido
en un intento de pasar desapercibido,
en un intento de pasar desapercibido,
la mirada oculta tras los cristales de mis gafas,
mirando de soslayo
a todo aquel que sale a mi paso.
Camino agazapado, refugiado
casi escondido en una pared que esta a mi lado
¡ojala ese refugio siempre lo tuviera!
¡vendita suerte si yo desapareciera!
es el pensamiento que me aborda
una idea que me ronda
justo antes de cruzar esta acera.
Mirando a un lado y a otro doy el primer paso
pisando temeroso el negro asfalto,
no es el temor del desenfreno de la circulación,
tan solo es el pavor
de abandonar mi rincón,
cruzo rápido, casi a saltos
pasando apenas de puntillas
sin hacer ruido, así nadie se fija.
Ya me encuentro al otro lado
arrastrando mis pies y encogiéndome
a ver si así me puedo esconder.
En mi camino se cruza un amigo
me saluda alterado y muy alborotado,
un brillo de alegría regala su mirada
estrecha mi mano, abraza mi torso
dando en la espalda dos fuertes palmadas.
¡Amigo mió! Alegra esa cara
tengo grandes nuevas, una buena noticia
encontré lo que todos buscamos
parece mentira pero es cierto
existe eso que anhelamos.
¡tranquilo! Ve algo más despacio
¿Qué es eso tan hermoso que has encontrado?
Es el motor de la vida, el alimento de las sonrisas
lo que a todos nos impulsa a despertar cada día,
es el amor correspondido
es que alguien te mire y te diga
que hoy, mañana y siempre estará contigo.
Eso es lo que encontré, es lo que me da esta alegría.
¿de amor hablas? ¿te has creído esa mentira?
Esa con la que todo el mundo
pretende dar sentido a sus vidas,
vana ilusión llena de adulteradas fantasías.
Por acelerar tu respiración, por una arritmia
al latir de tu corazón
ya piensas que es amor,
pues yo pienso que lo tuyo se cura,
que es más bien una enfermedad
un contagio, un virus mental;
perdona mi ironía, perdóname mi sarcasmo
no pretendía herirte con mis comentarios;
sigue tu camino, corre al lado de tu amada
llega allí donde ella te espera
abrázala y susúrrale lo mucho que la deseas.
Y no te olvides nunca de decirle cada día
que la quieres, que te llena de alegría
que tú sin ella no existirías.
Y después de marchar mí amigo
he seguido andando, mis pies arrastrando
y he intentado volver a pasar desapercibido,
después de su encuentro
ahora mas que nunca metido en mi mismo.
Quizás otro día cuelgue la segunda parte de este poema, quizás otro día las cosas ya no sean tan negras… dudo que para mí, después de tanto tiempo cambien, encuentre aquello que para muchos es el motor de sus vidas, ya que hoy me recordaron que el reloj biológico nunca deja de marcar el tiempo que hemos de vivir; y como en alguna ocasión me han recordado cada cosa tiene su tiempo.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Miércoles 4 de Noviembre del 2009
Mi cabeza está hoy igual que el tiempo, llena de nubes, con viento y pronosticando mal tiempo; quizás solo sean estas fechas en que los días se hacen cada vez más cortos o simplemente que es ahora cuando más se acentúa la crisis, sea como fuere, el caso es que no estoy en mi momento más lucido. Las noches se me hacen eternas, sobre todo en aquellas que duermo, ya que mis pesadillas han vuelto con más énfasis que antes. Dieronme una tregua en la que ya casi ni me acordaba de ellas, pero cual agua de mayo han regresado más virulentas que un resfriado en pleno invierno, hacen que hasta me plantee el dormirme y cuando lo hago vencido por el cansancio apenas puedo descansar, me despierto irritado, mal humorado y con el cuerpo dolorido, arrastrando el resto del día mi semblante como alma en pena.
Para colmo no va saliendo nada como yo quisiera (y esta vez no me refiero a mis sueños), me refiero a lo cotidiano, a esas pequeñas cosas que a mí me llenan y me ayudan a afrontar el reto de levantarme por la mañanas; soy un autómata que al repiquetear de una campana se pone en marcha, sin expresar ni un simple gesto o sentimiento por lo que va a hacer, para lo que está programado; porque es así como me veo, cual autómata programado para pasar por la vida, o al menos estos días de viento y nubes. Me planteo el enfocar el camino, retomar algunas cosas del pasado que antes me ilusionaban o emprender otras nuevas; salir algún día con la cámara aplicando aquello que intento aprender con ese pequeño curso que me baje, que a todos los que puedo recomiendo pero que yo mismo soy incapaz de practicar; ¡joder! Veo a los demás que están llenos de ilusiones, de cosas que hacer con su tiempo libre, de risas y alegrías, y después me miro yo, que cada día me cuesta más sonreír. Antes miraba en mi interior y veía o vislumbraba la posible causa de todo esto, hoy por hoy siendo sincero no se que ver ni lo que veo. Con todo esto no le estoy echando la culpa a nadie, se perfectamente que el culpable soy yo, tendría que ser más coherente con mis pensamientos y con aquellas metas que un día me plantee, retomar las riendas de todo aquello y volver a luchar por lo que un día me daba las fuerzas para saltar de la cama y afrontar el día a día con una sonrisa; pero la crisis afecta hasta los sueños y las metas que nos planteamos, no me canso de escuchar a la gente decir, que no son días de emprender nada, son días de guardar la ropa aunque solo sea una camiseta y unas chanclas, porque la tormenta de la crisis no a echo más que empezar, no es el momento, ahora no se puede, ¡hay que esperar!. Pero ya estoy cansado de esperar, ya son muchos años esperando para todo, y al final, al final todo sigue igual; quizás solo sea eso, que me canse y ahora me dejo llevar por las circunstancias, por el momento, por esta mierda de crisis vital, me amolde a lo que tengo y deje de luchar, de plantearme metas o esperanzas para cada mañana, sentándome en un rincón de mi propia existencia a la espera del repiqueteo de esa maldita campana.
Me hago gracia, porque en estos días, rememoro otros pasados mirando fotografías de un joven lleno de ilusiones y metas, un chaval el cual parecía comerse el mundo, un niñato que se jactaba de no hundirse por nada; ¿Dónde se quedo? ¿En qué momento sucumbió por las batallas del día a día? ¿Dónde estás ahora que te necesito?, pero nada, de aquel inconformista lleno de respuestas para todo, dando lecciones de cómo enfrentarse a los problemas, no queda nada; pase de un joven prometedor o un mediocre e insulso personaje conformista con lo que tiene, un mero espectador de mi propia vida lleno de excusas para no luchar por lo que quiere, o mejor dicho, que ya no sabe cómo luchar.
No quiero terminar sin escribir un chiste que escuche a un personaje de una muy buena película(al menos a mí me lo pareció) ese personaje me va que ni pintado, el chiste dice así:
Como siempre digo, esto tan solo son mis pensamientos, que al igual que el tiempo pasaran y vendrán días más despejados, mas soleados y llenos de vitalidad…
Mi cabeza está hoy igual que el tiempo, llena de nubes, con viento y pronosticando mal tiempo; quizás solo sean estas fechas en que los días se hacen cada vez más cortos o simplemente que es ahora cuando más se acentúa la crisis, sea como fuere, el caso es que no estoy en mi momento más lucido. Las noches se me hacen eternas, sobre todo en aquellas que duermo, ya que mis pesadillas han vuelto con más énfasis que antes. Dieronme una tregua en la que ya casi ni me acordaba de ellas, pero cual agua de mayo han regresado más virulentas que un resfriado en pleno invierno, hacen que hasta me plantee el dormirme y cuando lo hago vencido por el cansancio apenas puedo descansar, me despierto irritado, mal humorado y con el cuerpo dolorido, arrastrando el resto del día mi semblante como alma en pena.
Para colmo no va saliendo nada como yo quisiera (y esta vez no me refiero a mis sueños), me refiero a lo cotidiano, a esas pequeñas cosas que a mí me llenan y me ayudan a afrontar el reto de levantarme por la mañanas; soy un autómata que al repiquetear de una campana se pone en marcha, sin expresar ni un simple gesto o sentimiento por lo que va a hacer, para lo que está programado; porque es así como me veo, cual autómata programado para pasar por la vida, o al menos estos días de viento y nubes. Me planteo el enfocar el camino, retomar algunas cosas del pasado que antes me ilusionaban o emprender otras nuevas; salir algún día con la cámara aplicando aquello que intento aprender con ese pequeño curso que me baje, que a todos los que puedo recomiendo pero que yo mismo soy incapaz de practicar; ¡joder! Veo a los demás que están llenos de ilusiones, de cosas que hacer con su tiempo libre, de risas y alegrías, y después me miro yo, que cada día me cuesta más sonreír. Antes miraba en mi interior y veía o vislumbraba la posible causa de todo esto, hoy por hoy siendo sincero no se que ver ni lo que veo. Con todo esto no le estoy echando la culpa a nadie, se perfectamente que el culpable soy yo, tendría que ser más coherente con mis pensamientos y con aquellas metas que un día me plantee, retomar las riendas de todo aquello y volver a luchar por lo que un día me daba las fuerzas para saltar de la cama y afrontar el día a día con una sonrisa; pero la crisis afecta hasta los sueños y las metas que nos planteamos, no me canso de escuchar a la gente decir, que no son días de emprender nada, son días de guardar la ropa aunque solo sea una camiseta y unas chanclas, porque la tormenta de la crisis no a echo más que empezar, no es el momento, ahora no se puede, ¡hay que esperar!. Pero ya estoy cansado de esperar, ya son muchos años esperando para todo, y al final, al final todo sigue igual; quizás solo sea eso, que me canse y ahora me dejo llevar por las circunstancias, por el momento, por esta mierda de crisis vital, me amolde a lo que tengo y deje de luchar, de plantearme metas o esperanzas para cada mañana, sentándome en un rincón de mi propia existencia a la espera del repiqueteo de esa maldita campana.
Me hago gracia, porque en estos días, rememoro otros pasados mirando fotografías de un joven lleno de ilusiones y metas, un chaval el cual parecía comerse el mundo, un niñato que se jactaba de no hundirse por nada; ¿Dónde se quedo? ¿En qué momento sucumbió por las batallas del día a día? ¿Dónde estás ahora que te necesito?, pero nada, de aquel inconformista lleno de respuestas para todo, dando lecciones de cómo enfrentarse a los problemas, no queda nada; pase de un joven prometedor o un mediocre e insulso personaje conformista con lo que tiene, un mero espectador de mi propia vida lleno de excusas para no luchar por lo que quiere, o mejor dicho, que ya no sabe cómo luchar.
No quiero terminar sin escribir un chiste que escuche a un personaje de una muy buena película(al menos a mí me lo pareció) ese personaje me va que ni pintado, el chiste dice así:
“un hombre muy afligido va al psicólogo en busca de ayuda, -hola doctor, necesito de su ayuda ya, he probado con todo he ido a los mejores medico para que me ayuden con mi tristeza, pero nadie ha podido hacer nada-. El psicólogo que le mira y le dice –está usted de suerte, hoy a llegado el gran circo a la ciudad y en él trabaja el mejor payaso del mundo, dicen que ese hombre es increíble y que hace llorar a todo el mundo de risa, todos salen encantados después de verle-. El hombre afligido le mira y le responde,-vera doctor es que yo soy el payaso del circo-.”
Como siempre digo, esto tan solo son mis pensamientos, que al igual que el tiempo pasaran y vendrán días más despejados, mas soleados y llenos de vitalidad…
lunes, 2 de noviembre de 2009
Lunes 2 de Noviembre del 2009
Bueno ya ha pasado otra semana en la cual si me fijo bien si que puedo afirmar que ha estado llena de sucesos, historias cotidianas llenas de vida; no son como me gustaría que fueran o quizás la realidad es que me hubiera gustado encontrar ese viento que impulse un nuevo rumbo a la nave de mi existencia; pero por alguna extraña razón me siento como un conductor parado frente a un semáforo eternamente rojo, pacientemente esperando el cambio del indicador mientras imagina el camino que le espera frente a él, imaginando lo que le espera en casa al final de esa solitaria carretera, imaginando los besos, caricias, susurros y palabras de amor que llenaran el tiempo que compartirá con esa persona que ansia su llegada, esa persona que solo existe en mi corazón, en mi mente, en mis sueños de soñador empedernido que se niega a ver la cruda realidad.
La horribilis realidad es la que nos rodea, donde las personas dejan de amarse y se hacen daño gratuitamente porque no se ciñen a los patrones que nosotros nos hemos forjado, esa cruenta realidad no es más que el reflejo del egoísmo que reflejamos en los que vemos que no son como quisiéramos que fueran, apartamos a esas personas que un día amamos siendo como eran pero que hoy dejamos a un lado por no ser como quisiéramos que fuesen; es la paradoja que va minando nuestros destinos, haciendo que sopesemos la vida que llevamos, cuestionándonos si el futuro nos depara algo mejor, y finalmente, nos llenamos de egoísmo lanzándonos a la búsqueda de ese viento que cambie el rumbo de nuestra nave, abandonando todo aquello que hasta hacia poco representaba la felicidad, quizás atraídos por cantos de sirenas; al igual que Ulises nos enfrentaremos a un sinfín de aventuras vacías, las cuales de lo único que nos servirán es para anhelar en ese viaja aquello que un día dejamos atrás.
Esto tan solo es una reflexión mía, un pensamiento que me ronda desde hace unos días, veo que estamos perdiendo la capacidad de lucha con criterio, creemos que cambiando de nave nuestra vida será mejor, perseguimos con fe ciega humo en el aire, cuando lo que tendríamos que hacer es luchar por reformar la nave que un día nos lleno de alegrías y momentos felices; porque finalmente estaremos frente a ese semáforo eternamente rojo imaginando lo que nos espera, navegando en un mar de nubes en busca del camino a casa, aquella que un día dejamos en busca de la felicidad. Solo espero que aquellos que están en esa situación se lo piensen bien, que reflexionen y no se dejen atraer por cantos de sirena, que no se embarquen para navegar por un mar de nubes.
Dicen que el destino es caprichoso, pero la verdad es muy distinta, los únicos caprichosos y mal criados somos las personas, el destino solo nos pone a prueba, pruebas que casi nunca superamos. Como he dicho ya en otras ocasiones, la vida es una puta que nos invita a jugar una partida de cartas, donde es la única capaz de hacer trampas y encima reparte las barajas.
Gracias Elena por dejarme esta y algunas otras fotos, no me cansare de decirte que eres increíble en todos los aspectos…
Bueno ya ha pasado otra semana en la cual si me fijo bien si que puedo afirmar que ha estado llena de sucesos, historias cotidianas llenas de vida; no son como me gustaría que fueran o quizás la realidad es que me hubiera gustado encontrar ese viento que impulse un nuevo rumbo a la nave de mi existencia; pero por alguna extraña razón me siento como un conductor parado frente a un semáforo eternamente rojo, pacientemente esperando el cambio del indicador mientras imagina el camino que le espera frente a él, imaginando lo que le espera en casa al final de esa solitaria carretera, imaginando los besos, caricias, susurros y palabras de amor que llenaran el tiempo que compartirá con esa persona que ansia su llegada, esa persona que solo existe en mi corazón, en mi mente, en mis sueños de soñador empedernido que se niega a ver la cruda realidad.
La horribilis realidad es la que nos rodea, donde las personas dejan de amarse y se hacen daño gratuitamente porque no se ciñen a los patrones que nosotros nos hemos forjado, esa cruenta realidad no es más que el reflejo del egoísmo que reflejamos en los que vemos que no son como quisiéramos que fueran, apartamos a esas personas que un día amamos siendo como eran pero que hoy dejamos a un lado por no ser como quisiéramos que fuesen; es la paradoja que va minando nuestros destinos, haciendo que sopesemos la vida que llevamos, cuestionándonos si el futuro nos depara algo mejor, y finalmente, nos llenamos de egoísmo lanzándonos a la búsqueda de ese viento que cambie el rumbo de nuestra nave, abandonando todo aquello que hasta hacia poco representaba la felicidad, quizás atraídos por cantos de sirenas; al igual que Ulises nos enfrentaremos a un sinfín de aventuras vacías, las cuales de lo único que nos servirán es para anhelar en ese viaja aquello que un día dejamos atrás.
Esto tan solo es una reflexión mía, un pensamiento que me ronda desde hace unos días, veo que estamos perdiendo la capacidad de lucha con criterio, creemos que cambiando de nave nuestra vida será mejor, perseguimos con fe ciega humo en el aire, cuando lo que tendríamos que hacer es luchar por reformar la nave que un día nos lleno de alegrías y momentos felices; porque finalmente estaremos frente a ese semáforo eternamente rojo imaginando lo que nos espera, navegando en un mar de nubes en busca del camino a casa, aquella que un día dejamos en busca de la felicidad. Solo espero que aquellos que están en esa situación se lo piensen bien, que reflexionen y no se dejen atraer por cantos de sirena, que no se embarquen para navegar por un mar de nubes.
Dicen que el destino es caprichoso, pero la verdad es muy distinta, los únicos caprichosos y mal criados somos las personas, el destino solo nos pone a prueba, pruebas que casi nunca superamos. Como he dicho ya en otras ocasiones, la vida es una puta que nos invita a jugar una partida de cartas, donde es la única capaz de hacer trampas y encima reparte las barajas.
Gracias Elena por dejarme esta y algunas otras fotos, no me cansare de decirte que eres increíble en todos los aspectos…
lunes, 26 de octubre de 2009
Domingo 25 de Octubre del 2009
Ya sé que me prometí a mí mismo y a este blog escribir a diario, pero no siempre tengo el ánimo ni la rabia de ponerme frente a la pantalla a plasmar lo que me ronda el corazón, sé que soy muy cansino, que estoy siempre machacando con lo mismo, pero yo nos e escribir de otra forma que no sea desde mis sentimientos, así que pido perdón a todo el que me lea, pero este sí que es un blog alternativo, si no gusta es tan sencillo como no volver a entrar…
Hoy ha sido un domingo algo especial, nos reunimos parte de la familia (ya que de momento es imposible estar todos) y es de agradecer a estos seres que componen esta familia, menudos especímenes que estamos hechos; la verdad es que nos salimos de lo normal, en cuestión de conversación se puede decir que tocamos todos los palos, vamos que no dejamos tema en el tintero, desde la típica discusión de quien es mejor si el Barça o el Madrid (aunque este año no tenemos nada que demostrarle a nadie y está bien claro que somos los mejores) hasta la inusual charla distendida de física o filosofar sobre el sentido de la vida, la verdad es que lo pasamos bien, a nuestra manera pero bien y en esos momentos puedo afirmar que toco la felicidad.
A provecho este inciso para reflexionar sobre ese tema, ¡la felicidad!, es eso que todos perseguimos cual grial, es en lo que todos centramos nuestros más profundos deseos y rogamos cada noche por conseguir y no perder nunca; lo que no entiendo muy bien, es porque si nos empeñamos en que la felicidad sea nuestro epicentro de la vida, ¿Por qué no somos capaces de ver la felicidad de los demás? Es más, aun viéndola no somos capaces de admitirla y desearles lo mejor; realmente no sé si le pasa a todo el mundo, pero veo que le pasa a la mayoría; nos creemos con el derecho de juzgar fríamente a los que no entrar dentro de esos cánones que nos clichea la sociedad, una sociedad hipócrita, egoísta y devoradora de vidas!; si, el mundo que nos rodea se atreve a decirnos como tenemos que ser felices, nos venden la moto con la palabra normalidad como si con ello tuviéramos que huir de lo “anormal” como escupida en plancha caliente, ¿pero qué coño es normal? ¿Quién se atreve a decirnos como vivir nuestra felicidad?, “Que es general o mayoritario o que es u ocurre siempre o habitualmente, por lo que no produce extrañeza” eso es la simple definición de la palabra normal, con tal definición tenemos que plantear nuestra vida o peor aun nuestra felicidad, eso es lo que a una gran parte de la sociedad le gustaría; que dejaran de existir ciertas personas para calmar sus conciencias, o quizás sea que esas personas que juzgan a los que se atreven a salir de lo impuesto sociológicamente no son tan felices como proclaman y les jode que algunos lo sean abiertamente. Esas mismas personas, se enorgullecen de declararse liberales, pero siempre que nos les toque a ellos mantener o tener hijos o familiares ausentes de esa tan bien definida “normalidad”. Los seres humanos tenemos la necesidad de etiquetar todo lo que nos rodea, tendemos estereotipar a todo y a todos, sin pararnos a pensar en lo que de verdad importa, en su felicidad.
Que falsos que somos al hablar de la homosexualidad de amigos, conocidos o artistas varios, que hipócritas al anunciar libremente que no somos homófogos, pero todo ello si no nos toca directamente; porque es moderno tenerlos como amigos, es de personas civilizadas el codearse con esos seres anormalmente definidos, pero si es nuestro hijo, hermano, tío o lo que sea consanguíneamente, ponemos el grito en el cielo e intentamos esconderles como apestados, sin pararnos a pensar que para ellos no es tan sencillo exponer su situación, porque lamentablemente ellos también se sienten personas no normales, son los primeros en sentir su propio rechazo hasta que comprenden que siendo y siguiendo su propia naturaleza les acerca más a la felicidad anhelada por todos; ¡joder!, dejemos de ser tan gilipollas y que cada uno viva como quiera, que cada uno desarrolle su felicidad como mejor pueda y dejemos las etiquetas para los botes en el supermercado, no intentemos orientar la intimidad de nadie porque ya es bastante opresiva esta mierda de sociedad que nos toca vivir; no es más bonita la rosa que crece encerrada, ni mejor el jardín cuanto más alta es la baya que lo encierra.
Ya sé que me prometí a mí mismo y a este blog escribir a diario, pero no siempre tengo el ánimo ni la rabia de ponerme frente a la pantalla a plasmar lo que me ronda el corazón, sé que soy muy cansino, que estoy siempre machacando con lo mismo, pero yo nos e escribir de otra forma que no sea desde mis sentimientos, así que pido perdón a todo el que me lea, pero este sí que es un blog alternativo, si no gusta es tan sencillo como no volver a entrar…
Hoy ha sido un domingo algo especial, nos reunimos parte de la familia (ya que de momento es imposible estar todos) y es de agradecer a estos seres que componen esta familia, menudos especímenes que estamos hechos; la verdad es que nos salimos de lo normal, en cuestión de conversación se puede decir que tocamos todos los palos, vamos que no dejamos tema en el tintero, desde la típica discusión de quien es mejor si el Barça o el Madrid (aunque este año no tenemos nada que demostrarle a nadie y está bien claro que somos los mejores) hasta la inusual charla distendida de física o filosofar sobre el sentido de la vida, la verdad es que lo pasamos bien, a nuestra manera pero bien y en esos momentos puedo afirmar que toco la felicidad.
A provecho este inciso para reflexionar sobre ese tema, ¡la felicidad!, es eso que todos perseguimos cual grial, es en lo que todos centramos nuestros más profundos deseos y rogamos cada noche por conseguir y no perder nunca; lo que no entiendo muy bien, es porque si nos empeñamos en que la felicidad sea nuestro epicentro de la vida, ¿Por qué no somos capaces de ver la felicidad de los demás? Es más, aun viéndola no somos capaces de admitirla y desearles lo mejor; realmente no sé si le pasa a todo el mundo, pero veo que le pasa a la mayoría; nos creemos con el derecho de juzgar fríamente a los que no entrar dentro de esos cánones que nos clichea la sociedad, una sociedad hipócrita, egoísta y devoradora de vidas!; si, el mundo que nos rodea se atreve a decirnos como tenemos que ser felices, nos venden la moto con la palabra normalidad como si con ello tuviéramos que huir de lo “anormal” como escupida en plancha caliente, ¿pero qué coño es normal? ¿Quién se atreve a decirnos como vivir nuestra felicidad?, “Que es general o mayoritario o que es u ocurre siempre o habitualmente, por lo que no produce extrañeza” eso es la simple definición de la palabra normal, con tal definición tenemos que plantear nuestra vida o peor aun nuestra felicidad, eso es lo que a una gran parte de la sociedad le gustaría; que dejaran de existir ciertas personas para calmar sus conciencias, o quizás sea que esas personas que juzgan a los que se atreven a salir de lo impuesto sociológicamente no son tan felices como proclaman y les jode que algunos lo sean abiertamente. Esas mismas personas, se enorgullecen de declararse liberales, pero siempre que nos les toque a ellos mantener o tener hijos o familiares ausentes de esa tan bien definida “normalidad”. Los seres humanos tenemos la necesidad de etiquetar todo lo que nos rodea, tendemos estereotipar a todo y a todos, sin pararnos a pensar en lo que de verdad importa, en su felicidad.
Que falsos que somos al hablar de la homosexualidad de amigos, conocidos o artistas varios, que hipócritas al anunciar libremente que no somos homófogos, pero todo ello si no nos toca directamente; porque es moderno tenerlos como amigos, es de personas civilizadas el codearse con esos seres anormalmente definidos, pero si es nuestro hijo, hermano, tío o lo que sea consanguíneamente, ponemos el grito en el cielo e intentamos esconderles como apestados, sin pararnos a pensar que para ellos no es tan sencillo exponer su situación, porque lamentablemente ellos también se sienten personas no normales, son los primeros en sentir su propio rechazo hasta que comprenden que siendo y siguiendo su propia naturaleza les acerca más a la felicidad anhelada por todos; ¡joder!, dejemos de ser tan gilipollas y que cada uno viva como quiera, que cada uno desarrolle su felicidad como mejor pueda y dejemos las etiquetas para los botes en el supermercado, no intentemos orientar la intimidad de nadie porque ya es bastante opresiva esta mierda de sociedad que nos toca vivir; no es más bonita la rosa que crece encerrada, ni mejor el jardín cuanto más alta es la baya que lo encierra.Con estas líneas quería contarte, si a ti, si algún día llegas a leer esto, que tu posición frente a ese problema que le estas dando vida dentro de ti no es más que una forma de demostrar tu inconformidad, se que duele, que es parte de tu vida y que no entiendes no es “normal”, pero te aseguro que es increíblemente normal, esa niña que has sentido crecer dentro de ti, esa que has visto crecer y a la cual le brindaste todo tu amor, es maravillosa, inteligente y se está convirtiendo en una mujer tremendamente normal, ella solo te está pidiendo ese amor que sentía de niña, te pide a gritos que la apoyes y compartas estos momentos de incertidumbre, de miedo a lo desconocido; tan solo es su forma de pedirte que la quieras y se lo demuestres. Esta es su forma de hacerte entender que puede volar por ella sola, pero tú tienes que ver que te pide volar con ella, como antaño, como cuando era una niña, que de tu mano subía al columpio sin miedo a nada ya que su madre a su lado estaba. Entiende que con aspavientos, gritos, castigos o demás actos irracionales, no se solucionan esos problemas que solo imaginas; lo importante de todo esto es su felicidad y conservar el amor de una hija, de tu hija, el resto, bueno el resto con calma, que la vida son dos días y ella recién empieza y no sería bonito que los comenzara amargada.
martes, 20 de octubre de 2009
Martes 20 de Octubre del 2009
¿Es más padre el que engendra a una mujer y la olvida, o el que cría, educa y convive con un hijo sin ser su progenitor? ¿Es más hijo aquel que no respeta, ni quiere a sus padres biológicos que el que sin serlo les ayuda, quiere y respeta?; mis palabras van por aquellos que cuestionan mi corazón, que se preguntan el porqué de mis sentimientos hacia para esta nación y que no son capaces de ver las respuestas.
Para esos que no saben ver que el amor es algo espontaneo e incondicional, que a nadie se le puede obligar a nada y que los sentimientos patrios se los gana uno con sudor y lagrimas, sacrificándose altruistamente a sabiendas que lo más probable es que no tenga resultado tal obra; esos que se sorprenden al oírme afirmar que soy español, verme enorgullecerme ante los colores de nuestra bandera o emocionarme con la fiesta nacional, son ellos los que realmente me hacen sentir en tierra de nadie, hacen que me cuestione si todo esto tiene sentido o si realmente hago el idiota, ya que mi sitio es en medio de ninguna parte; ¿tendría que ser menos partidista?¿quedar a un lado sin decantarme hacia ningún sitio?, me niego a que la respuesta sea si, de ahí las preguntas del comienzo, yo me niego a que nadie me diga de donde tengo que ser o lo que tengo que sentir, soy español nacido en Uruguay, orgulloso de mis orígenes, orgulloso de la tierra que me vio nacer, pero también amo este país que me acogió a los míos, amo la tierra que me vio crecer y me jode pensar que para esta tierra soy un ciudadano de segunda, me jode porque entonces son ellos los que tienen razón y el necio soy yo, me jode porque en ambas tierras no soy más que un inmigrante sin tierra al que le cuestionan su corazón.
¿Es más padre el que engendra a una mujer y la olvida, o el que cría, educa y convive con un hijo sin ser su progenitor? ¿Es más hijo aquel que no respeta, ni quiere a sus padres biológicos que el que sin serlo les ayuda, quiere y respeta?; mis palabras van por aquellos que cuestionan mi corazón, que se preguntan el porqué de mis sentimientos hacia para esta nación y que no son capaces de ver las respuestas.
Para esos que no saben ver que el amor es algo espontaneo e incondicional, que a nadie se le puede obligar a nada y que los sentimientos patrios se los gana uno con sudor y lagrimas, sacrificándose altruistamente a sabiendas que lo más probable es que no tenga resultado tal obra; esos que se sorprenden al oírme afirmar que soy español, verme enorgullecerme ante los colores de nuestra bandera o emocionarme con la fiesta nacional, son ellos los que realmente me hacen sentir en tierra de nadie, hacen que me cuestione si todo esto tiene sentido o si realmente hago el idiota, ya que mi sitio es en medio de ninguna parte; ¿tendría que ser menos partidista?¿quedar a un lado sin decantarme hacia ningún sitio?, me niego a que la respuesta sea si, de ahí las preguntas del comienzo, yo me niego a que nadie me diga de donde tengo que ser o lo que tengo que sentir, soy español nacido en Uruguay, orgulloso de mis orígenes, orgulloso de la tierra que me vio nacer, pero también amo este país que me acogió a los míos, amo la tierra que me vio crecer y me jode pensar que para esta tierra soy un ciudadano de segunda, me jode porque entonces son ellos los que tienen razón y el necio soy yo, me jode porque en ambas tierras no soy más que un inmigrante sin tierra al que le cuestionan su corazón.
lunes, 19 de octubre de 2009
Lunes 19 de Octubre del 2009
Ya es tarde, casi de madrugada, en esa hora que no se sabe bien si es muy temprano o algo tarde para estar aun despierto; después del cine, de ver la última película de Alejandro Amenábar (que en mi humilde opinión es una de esas pelis que no te deja indiferente), con esto quiero decir que te hace pensar, reflexionar sobre ciertos temas que si un día tengo la inquietud escribiré dando mi opinión. Esto último me da pie a seguir escribiendo estas líneas, porque si algo tengo es la facilidad para herir la sensibilidad de los demás, no es algo que haga apropósito, ni con ánimo de molestar a todo aquel que este escuchándome, pero sucede así, ayer sábado tuve la fortuna de compartir unos momentos agradables con mis amigos, fuimos de cena y después de copas; me remito a la cena, fue distendida, agradable, amena y bastante divertida, vamos que nos reímos mucho, no fue la cena del año, pero lo pasamos bien; o al menos yo puedo decir que lo pase bien ya que no fue el típico fin de semana apalancado en mi casa haciendo zapping. Lo dicho, después del cine me han hecho ver que no fue tan divertida como yo podía imaginar, gracias a esta enorme bocaza que tengo, jodi parte de la velada, pues bien me voy a remitir y centrarme en un desafortunado incidente que protagonice. En cierto momento de la noche, después de los platos pertinentes, creo recordar, se sucedieron anécdotas, temas varios y por supuesto chistes, más bien el chiste, cometí el error de contar (mal como siempre) un chiste, el típico chiste de españoles e inmigrantes, tan desafortunada fue la elección de tal cuento popular que sin darme cuenta ofendí a parte de los comensales, desde aquí deseo pedir disculpas a todo aquel inmigrante (siendo yo mismo uno de ellos) que pueda verse ofendido o molestado por mis opiniones acerca de su estado en este país, mis intenciones no son de mal estar por su presencia, ni por su forma de vida, simplemente es plasmar mi disconformidad por aquellas personas que no se sienten a gusto o se ven en la obligación de estar en España y que reniegan de las costumbres autóctonas de esta gran nación; se perfectamente que no me puedo considerar un español al ciento por cien, pero si por derecho de cuna no puedo tener esa consideración lo intento suplir con mi amor por toda esta tierra sin que con ello olvide mi procedencia o desmerite mis orígenes, nada mas allá de mis intenciones, ya que estoy muy orgulloso de haber nacido en un gran país, de pertenecer a tan noble tierra y de que está este situada en un inmejorable continente, porque no sería de merecer como persona si no respetase mi procedencia (al igual que amo España también me siento muy orgullosos de ser Uruguayo) así que después de escribir esta puntualización, mis disculpas por haber mencionado la palabra SUDACAS en medio de una cena muy agradable hasta el momento o mejor dicho, nefasto momento en el que conté el chiste, y con esto prometo no volver a cometer tal error.
Te quiero dar las gracias a ti, ¡si a ti!, ya que recalcándome esas facetas de mi personalidad solo intentas que tenga algo más de tacto, no intentas cambiar mi forma de ser, si no simplemente quieres que no sea tan brusco, se que las cosas se pueden decir de otra forma, pero mis intenciones no son de ofender, al menos no siempre, así como tu bien dices se evitan problemas o enfados estúpidos. Bueno con esto termino, ya que no quiero empezar con todos los agradecimientos que tengo para darte ya que entonces esto se haría muy largo y no terminaría nunca; de verdad es que ya no me paro a pensar el por qué lo haces pero no tendré nunca la forma de agradecerte todo lo que haces por mi (con algunas excepciones que un día te las diré) gracias por estar ahí.
Ya es tarde, casi de madrugada, en esa hora que no se sabe bien si es muy temprano o algo tarde para estar aun despierto; después del cine, de ver la última película de Alejandro Amenábar (que en mi humilde opinión es una de esas pelis que no te deja indiferente), con esto quiero decir que te hace pensar, reflexionar sobre ciertos temas que si un día tengo la inquietud escribiré dando mi opinión. Esto último me da pie a seguir escribiendo estas líneas, porque si algo tengo es la facilidad para herir la sensibilidad de los demás, no es algo que haga apropósito, ni con ánimo de molestar a todo aquel que este escuchándome, pero sucede así, ayer sábado tuve la fortuna de compartir unos momentos agradables con mis amigos, fuimos de cena y después de copas; me remito a la cena, fue distendida, agradable, amena y bastante divertida, vamos que nos reímos mucho, no fue la cena del año, pero lo pasamos bien; o al menos yo puedo decir que lo pase bien ya que no fue el típico fin de semana apalancado en mi casa haciendo zapping. Lo dicho, después del cine me han hecho ver que no fue tan divertida como yo podía imaginar, gracias a esta enorme bocaza que tengo, jodi parte de la velada, pues bien me voy a remitir y centrarme en un desafortunado incidente que protagonice. En cierto momento de la noche, después de los platos pertinentes, creo recordar, se sucedieron anécdotas, temas varios y por supuesto chistes, más bien el chiste, cometí el error de contar (mal como siempre) un chiste, el típico chiste de españoles e inmigrantes, tan desafortunada fue la elección de tal cuento popular que sin darme cuenta ofendí a parte de los comensales, desde aquí deseo pedir disculpas a todo aquel inmigrante (siendo yo mismo uno de ellos) que pueda verse ofendido o molestado por mis opiniones acerca de su estado en este país, mis intenciones no son de mal estar por su presencia, ni por su forma de vida, simplemente es plasmar mi disconformidad por aquellas personas que no se sienten a gusto o se ven en la obligación de estar en España y que reniegan de las costumbres autóctonas de esta gran nación; se perfectamente que no me puedo considerar un español al ciento por cien, pero si por derecho de cuna no puedo tener esa consideración lo intento suplir con mi amor por toda esta tierra sin que con ello olvide mi procedencia o desmerite mis orígenes, nada mas allá de mis intenciones, ya que estoy muy orgulloso de haber nacido en un gran país, de pertenecer a tan noble tierra y de que está este situada en un inmejorable continente, porque no sería de merecer como persona si no respetase mi procedencia (al igual que amo España también me siento muy orgullosos de ser Uruguayo) así que después de escribir esta puntualización, mis disculpas por haber mencionado la palabra SUDACAS en medio de una cena muy agradable hasta el momento o mejor dicho, nefasto momento en el que conté el chiste, y con esto prometo no volver a cometer tal error.
Te quiero dar las gracias a ti, ¡si a ti!, ya que recalcándome esas facetas de mi personalidad solo intentas que tenga algo más de tacto, no intentas cambiar mi forma de ser, si no simplemente quieres que no sea tan brusco, se que las cosas se pueden decir de otra forma, pero mis intenciones no son de ofender, al menos no siempre, así como tu bien dices se evitan problemas o enfados estúpidos. Bueno con esto termino, ya que no quiero empezar con todos los agradecimientos que tengo para darte ya que entonces esto se haría muy largo y no terminaría nunca; de verdad es que ya no me paro a pensar el por qué lo haces pero no tendré nunca la forma de agradecerte todo lo que haces por mi (con algunas excepciones que un día te las diré) gracias por estar ahí.
jueves, 15 de octubre de 2009
Se que mi ultima entrada en este blog puede haber levantado algunas ampollas, que no a todo el mundo que llegue a leer estas líneas le va a gustar lo que opino sobre ciertos temas y mucho menos cuando se trata de patriotismo; que al parecer en este país esta de moda ser independentista y si uno se considera español lo tachan de facha o retrogrado, en fin que eso me da lo mismo, somos un país de pandereta y solo nos unimos en navidad y durante el tele maratón, el resto del año cada vecino se preocupa de su parcela y me parece estupendo pero a mi dejadme que sueñe con una nación unida. A continuación voy a publicar una carta que le escribí a una persona muy importante para mí, es el claro ejemplo con el que me explico a relación del 12 de octubre.
La importancia de saber donde esta Es Vedra:
No se porque extraña razón últimamente terminamos discutiendo o medio enfadados cuando halamos, bueno mas bien cuando escribimos, y me jode que nos enfademos, sabes perfectamente lo que siento por ti, y sabes que no me gusta nada enfadarme por tonterías; me parece muy loable que las personas de este país sientan lo que tu sientes por tu pueblo, que estén orgullosos de sus raíces y que quieras que todo el mundo ame tanto como tu amas esta tierra, todo eso en teoría es lo que tendría que ser en toda España, que cada ciudadano amase su regio y que también sienta el mismo orgullo y amor por la nación española, una tierra creada por la diversidad de culturas que en ella conviven, que es esa misma diversidad la que la hace grande y diferente (me refiero al conjunto de comunidades autónomas que confieren este país) es importante no perder las raíces, pero también es igual de importante o necesario respetar las demás culturas, podemos o no sentir mas o menos afinidad por la cultura de nuestros vecinos, e incluso puede que no nos sintamos identificados por esas culturas, al fin y al cabo no nos tiene por que gustar todo, pero si que tenemos que sentir respeto por lo demás, sin ridiculizar lo que inevitablemente nos rodea, ya que no solo son vecinos de otras comunidades si no que también los tenemos en la nuestra, me refiero que este es un país de emigrantes, los cuales han ido abandonando sus comunidades de origen por diversas circunstancias; no solo te lo digo en un sentido, estas letras es en ambos, tanto vosotros que tenéis la suerte de vivir en vuestra comunidad como nosotros que somos hijos adoptivos , tenemos que respetarnos e intentar integrarnos lo máximo posible donde tenemos circunstancialmente nuestro hogar, como decía el filosofo “allá donde estés haz lo que vieras”.
Creo que la mejor manera de convivir seria esa, bajo una bandera de respeto y tolerancia, amando la insignias y elementos que definen nuestra comunidad pero sin dejar de lado o sin menos preciar al conjunto de una gran nación, sin minimizar a los demás o intentar imponer nuestro criterio, porque si es cierto que este país lo hace grande sus gentes, también es bien cierto que la grandeza de este país se consiguió en una época por unirse todos bajo una misma bandera.
Respecto a otro tema, que ya me conoces y siempre me voy por las ramas, ya que empezamos comentando el día del 12 de octubre y fuimos tocando, poco pero lo hicimos, varios palos, estoy completamente de acuerdo con tu razonamiento sobre esta nuestra isla, es cierto que tenemos un turismo de pacotilla, tanto el nacional como el extranjero, jode, o al menos a mi me jode bastante, que aquí la inmensa mayoría de los que vienen a pasar unos días, no lo hagan porque tenemos uno de los pocos sitios idílicos de este planeta, lo hacen por las discotecas, por la marcha, por el sexo fácil o por las drogas, es bien sabido que cualquiera de esas cosas es mucho mas fácil y barata conseguirlas que cualquier otra cosa que podamos tener para atraer el buen turismo, con esto me refiero a que esta todo mal enfocado, tu misma lo puedes ver por todas partes, vas caminando por la calle y solo ves anuncios de discotecas, de fiestas, de DJ´S, vamos de la vida nocturna de esta isla en verano, pero es una publicidad privada, como te decía antes, no tiene nada que ver con la isla, los dueños de esos negocios en cierto modo han conseguido poner a esta isla en el mapa, han hecho que la palabra IBIZA sea marca registrada; eso no les confiere ningún derecho sobre esta tierra, no quiero que me mal interpretes, solo digo que cada un cuida y publicita su negocio como mejor le parece. Lo malo de todo esto es que no hay una contra publicidad por parte de los políticos, son ellos quienes tienen que enseñarle al mundo entero que Ibiza no es solo sexo, drogas y alcohol; Ibiza esta lleno de sitios idílicos, de paisajes únicos, de calitas incomparables; pero nada de eso se ve o se conoce si antes alguien no te lo enseña, es lo que te quería expresar, no es culpa del que viene si no del que no enseña, entiendo que es mucho mas fácil dejarse llevar, mas barato que otros inviertan en publicidad y recoger ganancias de lo que por casualidad dejan una minoría que no solo viene por las discotecas; pero el cambio aunque no lo creas, como en casi todo, esta en nosotros mismos, el exigirle a los gobernantes que no queremos solo una Ibiza de fiestas, que no deseamos una isla de baja calidad o que intenten volver a tener un producto de mas de cuatro meses esta en nuestras manos, cuando todos, emigrantes y foráneos nos mentalicemos de eso será cuando comience el cambio.
Y con el ultimo tema, tienes toda la razón, no podemos dejar que se pierda la cultura ibicenca, esta tierra es rica en muchos aspectos, es rica históricamente y no solo por un castillo patrimonio de la humanidad, pero eso se enseña desde una base, desde el colegio, desde el dialecto que tenéis hasta las costumbres que procesáis, tanto en gastronomía como en folclore, pero nada de eso se conservara si no se lucha por ello, es muy difícil la lucha, lo se, porque han sido muchos los que han venido aquí y no han apreciado lo que nos rodea, lo que ha hecho de esta isla lo que es, se que da rabia y jode que venga solo por el dinero y no aprecien lo que aquí tenemos (porque yo también me considero ibicenco y me siento orgulloso de vivir aquí, no lo cambiaria por nada) aunque te parezca mentira amo tanto esta tierra como tu, y me fastidia ver que prostituyen mi tierra, ya que son treinta años viviendo en ella y aquí he pasado los mejores momentos de mi vida, e tenido la suerte de conocer y poder disfrutar de casi todos sus rincones, para mi lo mas importante es que gracias a esta isla te pude conocer y eso no lo cambio por nada. Como te dije en su momento yo tengo la suerte de elegir, algunos nacéis y por derecho de cuna sois ibicencos españoles, en cambio yo puedo elegir y sin pensármelo elijo ser hijo de esta tierra abanderada por una nación de diversidad cultural.
Tan solo me queda darte las gracias por tu tiempo invertido en leer todo esto, no quiero que te enfades ni te molestes con migo, digo lo que siento y pienso, aunque muchas veces no estemos de acuerdo respeto totalmente tu opinión y siempre me gusto saber como piensas, ya sabes que para mi esa opinión y esos pensamientos son imprescindibles, gracias por todo.
PD: gracias por dejar que publicase esta carta, gracias por dejarte ver de cuando en cuando y gracias por ser tu (aunque no lo creas Elena sigues siendo alguien muy importante en mi vida)
La importancia de saber donde esta Es Vedra:
No se porque extraña razón últimamente terminamos discutiendo o medio enfadados cuando halamos, bueno mas bien cuando escribimos, y me jode que nos enfademos, sabes perfectamente lo que siento por ti, y sabes que no me gusta nada enfadarme por tonterías; me parece muy loable que las personas de este país sientan lo que tu sientes por tu pueblo, que estén orgullosos de sus raíces y que quieras que todo el mundo ame tanto como tu amas esta tierra, todo eso en teoría es lo que tendría que ser en toda España, que cada ciudadano amase su regio y que también sienta el mismo orgullo y amor por la nación española, una tierra creada por la diversidad de culturas que en ella conviven, que es esa misma diversidad la que la hace grande y diferente (me refiero al conjunto de comunidades autónomas que confieren este país) es importante no perder las raíces, pero también es igual de importante o necesario respetar las demás culturas, podemos o no sentir mas o menos afinidad por la cultura de nuestros vecinos, e incluso puede que no nos sintamos identificados por esas culturas, al fin y al cabo no nos tiene por que gustar todo, pero si que tenemos que sentir respeto por lo demás, sin ridiculizar lo que inevitablemente nos rodea, ya que no solo son vecinos de otras comunidades si no que también los tenemos en la nuestra, me refiero que este es un país de emigrantes, los cuales han ido abandonando sus comunidades de origen por diversas circunstancias; no solo te lo digo en un sentido, estas letras es en ambos, tanto vosotros que tenéis la suerte de vivir en vuestra comunidad como nosotros que somos hijos adoptivos , tenemos que respetarnos e intentar integrarnos lo máximo posible donde tenemos circunstancialmente nuestro hogar, como decía el filosofo “allá donde estés haz lo que vieras”.
Creo que la mejor manera de convivir seria esa, bajo una bandera de respeto y tolerancia, amando la insignias y elementos que definen nuestra comunidad pero sin dejar de lado o sin menos preciar al conjunto de una gran nación, sin minimizar a los demás o intentar imponer nuestro criterio, porque si es cierto que este país lo hace grande sus gentes, también es bien cierto que la grandeza de este país se consiguió en una época por unirse todos bajo una misma bandera.
Respecto a otro tema, que ya me conoces y siempre me voy por las ramas, ya que empezamos comentando el día del 12 de octubre y fuimos tocando, poco pero lo hicimos, varios palos, estoy completamente de acuerdo con tu razonamiento sobre esta nuestra isla, es cierto que tenemos un turismo de pacotilla, tanto el nacional como el extranjero, jode, o al menos a mi me jode bastante, que aquí la inmensa mayoría de los que vienen a pasar unos días, no lo hagan porque tenemos uno de los pocos sitios idílicos de este planeta, lo hacen por las discotecas, por la marcha, por el sexo fácil o por las drogas, es bien sabido que cualquiera de esas cosas es mucho mas fácil y barata conseguirlas que cualquier otra cosa que podamos tener para atraer el buen turismo, con esto me refiero a que esta todo mal enfocado, tu misma lo puedes ver por todas partes, vas caminando por la calle y solo ves anuncios de discotecas, de fiestas, de DJ´S, vamos de la vida nocturna de esta isla en verano, pero es una publicidad privada, como te decía antes, no tiene nada que ver con la isla, los dueños de esos negocios en cierto modo han conseguido poner a esta isla en el mapa, han hecho que la palabra IBIZA sea marca registrada; eso no les confiere ningún derecho sobre esta tierra, no quiero que me mal interpretes, solo digo que cada un cuida y publicita su negocio como mejor le parece. Lo malo de todo esto es que no hay una contra publicidad por parte de los políticos, son ellos quienes tienen que enseñarle al mundo entero que Ibiza no es solo sexo, drogas y alcohol; Ibiza esta lleno de sitios idílicos, de paisajes únicos, de calitas incomparables; pero nada de eso se ve o se conoce si antes alguien no te lo enseña, es lo que te quería expresar, no es culpa del que viene si no del que no enseña, entiendo que es mucho mas fácil dejarse llevar, mas barato que otros inviertan en publicidad y recoger ganancias de lo que por casualidad dejan una minoría que no solo viene por las discotecas; pero el cambio aunque no lo creas, como en casi todo, esta en nosotros mismos, el exigirle a los gobernantes que no queremos solo una Ibiza de fiestas, que no deseamos una isla de baja calidad o que intenten volver a tener un producto de mas de cuatro meses esta en nuestras manos, cuando todos, emigrantes y foráneos nos mentalicemos de eso será cuando comience el cambio.
Y con el ultimo tema, tienes toda la razón, no podemos dejar que se pierda la cultura ibicenca, esta tierra es rica en muchos aspectos, es rica históricamente y no solo por un castillo patrimonio de la humanidad, pero eso se enseña desde una base, desde el colegio, desde el dialecto que tenéis hasta las costumbres que procesáis, tanto en gastronomía como en folclore, pero nada de eso se conservara si no se lucha por ello, es muy difícil la lucha, lo se, porque han sido muchos los que han venido aquí y no han apreciado lo que nos rodea, lo que ha hecho de esta isla lo que es, se que da rabia y jode que venga solo por el dinero y no aprecien lo que aquí tenemos (porque yo también me considero ibicenco y me siento orgulloso de vivir aquí, no lo cambiaria por nada) aunque te parezca mentira amo tanto esta tierra como tu, y me fastidia ver que prostituyen mi tierra, ya que son treinta años viviendo en ella y aquí he pasado los mejores momentos de mi vida, e tenido la suerte de conocer y poder disfrutar de casi todos sus rincones, para mi lo mas importante es que gracias a esta isla te pude conocer y eso no lo cambio por nada. Como te dije en su momento yo tengo la suerte de elegir, algunos nacéis y por derecho de cuna sois ibicencos españoles, en cambio yo puedo elegir y sin pensármelo elijo ser hijo de esta tierra abanderada por una nación de diversidad cultural.
Tan solo me queda darte las gracias por tu tiempo invertido en leer todo esto, no quiero que te enfades ni te molestes con migo, digo lo que siento y pienso, aunque muchas veces no estemos de acuerdo respeto totalmente tu opinión y siempre me gusto saber como piensas, ya sabes que para mi esa opinión y esos pensamientos son imprescindibles, gracias por todo.
PD: gracias por dejar que publicase esta carta, gracias por dejarte ver de cuando en cuando y gracias por ser tu (aunque no lo creas Elena sigues siendo alguien muy importante en mi vida)
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